1. Capítulo 4. El juego de la noche


    Fecha: 21/01/2026, Categorías: Gays Autor: Jordi97, Fuente: TodoRelatos

    ... tan palpable que casi podía saborearlo.
    
    —No te hagas el tímido —dijo Iván con un tono que no dejaba espacio para la indecisión—. Sabes perfectamente lo que ambos queremos. Vamos a dejar de jugar a los tímidos.
    
    El camarero no respondió de inmediato, pero Iván ya no estaba dispuesto a esperar. Sin apartar su mirada, lo empujó ligeramente hacia la pared del baño, dejándole claro que él tenía el control ahora. Su cuerpo estaba más cerca que nunca, la tensión entre ellos palpable. Iván podía sentir la respiración agitada del camarero, lo que solo aumentaba su confianza.
    
    —¿Qué tal si seguimos esto donde lo dejamos? —murmuró Iván, pegando más su cuerpo al de él, sintiendo el calor de su piel a través de la tela de sus camisas.
    
    El camarero, aparentemente incapaz de resistir más, le devolvió el beso con la misma intensidad, sus manos deslizándose por la espalda de Iván, mientras su boca se fundía con la de él. Iván correspondió con hambre, no un hambre pasiva, sino una necesidad feroz que lo empujaba a más.
    
    De repente, el camarero dio un paso atrás, pero solo para liberar a Iván de la camisa, dejándola caer al suelo sin perder de vista su rostro. Iván, sin dudarlo, lo siguió con la misma determinación, deshaciéndose de su propia camisa en un movimiento rápido, sin preocuparse por nada más que por lo que estaba sucediendo entre ellos.
    
    La piel de ambos estaba ardiendo al contacto. Iván, ahora completamente lanzado, empujó al camarero de nuevo hacia la pared, ...
    ... asegurándose de que su cuerpo estuviera presionado contra el suyo, que la cercanía fuera total. El camarero, aunque había sido el que primero había hecho avanzar la situación, ahora no tenía más opción que seguir el juego.
    
    —Quítate los pantalones —ordenó Iván, con voz firme. Y sin esperar respuesta, comenzó a desabrocharle los suyos, el deseo impulsando cada uno de sus movimientos.
    
    El camarero, en lugar de resistirse, hizo lo que Iván le había indicado, y pronto ambos quedaron allí, en ese baño iluminado solo por la tenue luz de neón, completamente desnudos el uno frente al otro. Iván sonrió de satisfacción, pero no se detuvo. La tensión sexual entre ellos era casi insoportable, y él quería más.
    
    Sin dejar que el camarero se recuperara, Iván lo tomó por la muñeca y lo guió hacia el lavabo. Lo empujó ligeramente hacia adelante, con la espalda del camarero pegada al mármol, y se acercó más, bajando la cabeza hacia su cuello. El camarero emitió un suave suspiro, pero esta vez no fue él quien guió los movimientos. Fue Iván, completamente seguro de lo que quería, de lo que estaba dispuesto a hacer.
    
    Bajo sus labios, bajó su beso hasta el torso del camarero, dejando que sus manos exploraran con firmeza la piel caliente de su abdomen. Sin prisa, pero sin pausa, Iván se inclinó hacia adelante y, con un gesto decidido, empezó a recorrer el cuerpo del camarero con su boca, disfrutando del sabor de su piel, de la forma en que reaccionaba ante sus caricias.
    
    El camarero, a medida que ...