-
Lo que Aprendí con mi Tía (2/4)
Fecha: 29/01/2026, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: TodoRelatos
... vida, se me ocurrió algo ingenioso… tampoco mucho— ¿Quieres saber si salgo perdiendo o ganando con los actores porno? —Me gustaría… —respondió con una voz melosa. Mis pies se activaron en el momento para ponerme de pie. El dulce tacto de la alfombra me dio un gusto que no me creía, estaba demasiado sensible y los ojos de mi tía, no hacían que me pudiera relajar. El poderoso bulto se quedó delante de su cara, separado por apenas cuarenta centímetros. La pequeña distancia se podía romper en un paso. Ana se movió ligeramente, ladeando su cuerpo y provocando que sus senos hicieran lo mismo el uno contra el otro. Introduje los dedos por la goma del calzoncillo, empezando a descender ambas prendas hasta que el tronco se empezó a vislumbrar. Sus centímetros fueron apareciendo, hasta llegar a la punta donde me detuve por una décima de segundo, para, acto seguido, soltar mis ropas y que bajasen solas. La polla saltó en dirección a mi tía, igual que si tuviera un resorte en la base. Ella apenas se inmutó cuando esta le apuntó con un prepucio enrojecido y brillante de fluidos. Aguanté el aliento, comprobando que era lo que haría la mujer más bella de la creación. Sí… Ana lo era. —¡Vaya…! Se acercó todo lo que le fue posible para examinarla, moviendo la cabeza de un lado a otro y oteando cada uno de sus centímetros. Mis huevos estaban repletos, con un calor demasiado ardiente que quemaba al tacto mientras suplicaban que los descargasen. —¿Cuánto…? —me preguntó ...
... con la nariz a escasos diez centímetros de mi pene. —Veinte. —Asombroso. —respiró profundamente, para, después, expirar por la nariz. El aire cálido de sus pulmones me golpeó la lanza— Huele mucho a polla y a semen. —Tengo mucho… —ella me sonrió, aunque buscaba más que una mueca alegra, Ana quería otra cosa. —¿Me dejas…? —señaló y yo le asentí con frenesí. Aunque continuó preguntando para que no hubiera errores— ¿Puedo tocártela? La mano diestra de Ana, agarró con fuerza mi mástil. La cabeza se me fue para atrás de puro placer, notando un sinsentido de gozo que se agudizó cuando sus cinco dedos hicieron presión en todo el grosor de mi tronco. —¡Aahh…! —¿Dolió? —su rostro era puro pecado y solo pude negar. Sabía muy bien lo que me provocó— Me imaginaba… soy muy cariñosa como para hacer daño a mi sobrino favorito. Los dedos recorrieron el tronco hasta alcanzar la punta, donde se impregnaron de la inmensa cantidad de fluidos que salieron por su culpa, parecía que me había corrido. Allí volvió a sujetar la piel, echándola para atrás y sacándome otro gemido que me llenó el corazón. —Me da a la nariz que te ha puesto mucho la película. —su mano subía y bajaba mi piel lentamente en una caricia infinita que me ponía enfermo— ¿Estás repleto? —asentí otra vez con el mismo frenesí— Normal, tanto pensar en Lida. Todo este viaje para estar con ella, imaginándotela una y otra vez, y ahora… tienes que estar con la aburrida de tu tía. —Ya… La masturbación ...