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Lo que Aprendí con mi Tía (2/4)
Fecha: 29/01/2026, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: TodoRelatos
... ningún fin. —Volveremos el domingo. Cerré los ojos y apreté los dientes de pura rabia. El mismo domingo me iría y todo mi viaje solo valdría para ver a Lidia durante un rato muy corto. Me dieron ganas de mandarla a la mierda, pero respiré bien profundo y recordé que lo hacía por su abuelo. —Vale, no hay problema. —¿¡De verdad me lo dices!? ¿No te enfadas conmigo? —no podía, aunque ganas no me faltaban, pero no era culpa suya. En ocasiones, la vida trae estas circunstancias. —Es lo que hay. No tienes culpa de nada, Lidia. —quise cambiar rápido de tema— ¡Tengo unas ganas de verte…! —Y yo… —Lidia… Ella esperó mi contestación sin escribir nada, estaba seguro de que estaría con la vista fija en la pantalla. Debía lanzarle mi propuesta, puesto que, aunque fuera evidente, no iba a perder tiempo el domingo. —Cuando estemos solos, te voy a dar el amor que llevo guardando estos días. Un sticker que mostraba deseo apareció en la pantalla y no pude más que sentir la sangre brotar hacia un lugar de mi cuerpo. Era cierto que había podido desahogar un poco la pesada carga que poseían mis genitales, sin embargo, mi producción había aumentado drásticamente con la esperanza de penetrar a mi amiga. —Aritz… La cariñosa voz de mi tía me sacó de mi sensual imaginación, donde mi mente carburaba igual que un barco a vapor, con secuencias sexuales muy subidas de todo que acababan con mi semen desparramado por el jugoso cuerpo de Lidia. La lancé una mirada ...
... sosteniendo el móvil entre mis manos y ella se retiró dos cabellos de un rostro que parecía rejuvenecer a mi lado. Colocando una dulce sonrisa en mitad de su cara, me mostró una fila de dientes blanquecinos perfectamente alineados. —¿Lidia? —asentí a su leve susurro que no era más elevado que la brisa— Tiene que gustarte mucho para venir desde tan lejos para verla solo un par de días. —Bueno, la verdad es que… —torcí el rostro mirando mi pantalla, como si en ese lugar se hallaran las respuestas— No sé lo que siento. Sí, me gusta, pero desconozco hasta qué punto. —¿Y eso? —se aproximó un poco más y noté que su calor se unía al mío. —Algunas veces… —“¿debería abrirme a mi tía?”, medité tomando una decisión rápida— Supongo que igual es demasiado hacer este viaje solo para verla y estar con ella. Todo es muy diferente estando tan lejos, creo que si viviéramos cerca, no tendría tantas dudas. Sin embargo, todos estos kilómetros… —suspiré con calma antes de terminar— me hacen que no quiera nada serio. —Cada factor afecta, es normal. —su voz era un caramelo y que no dejase de sonreír me encantaba— Cada uno siente el amor o… su pasión como le apetece. —Eso es cierto. Me apetecía seguir hablando del tema, ya que la compañía y el hogar, nos daba esa intimidad tan agradable que hacía muy confidente nuestra conversación. Con ganas, volví a separar mis labios para contarle a mi tía mi parecer. —Al final, igual viene el domingo, el mismo día en el que me voy. —Ana me ...