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Malas elecciones II (Final)
Fecha: 01/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos
... levantó la vista. —¿Algún objeto frágil en el equipaje? —Solo ropa y libros —respondió él. A las 9:40, en el otro extremo del país, Cristina permanecía sentada en la barra de la cocina, con el móvil en la mano. No podía dejar de ver la pantalla en negro después de que Darío no contestara. El silencio era ensordecedor. Intentó llamar otra vez. Nada. Marcó el número de Tere, y el contestador automático fue su única respuesta. Lo mismo con Pablo. La ansiedad le subía por el pecho como una fiebre súbita. En Madrid, Darío y los hijos pasaron el control de seguridad. El pitido del escáner se llevó por un momento todos los pensamientos de su cabeza. Avanzaron por la cinta, recogieron los bolsos y siguieron hacia la sala VIP. El pasillo largo, con moqueta gris y paredes de cristal, les dio la sensación de estar atravesando una frontera invisible. Pablo, caminando a su lado, le dijo en voz baja: —¿Crees que ella ya sabe lo de Jaime? Darío sonrió apenas. —No solo lo sabe. Lo está sintiendo ahora mismo. A las 9:52, Cristina volvió a marcar el número de Jaime. Esta vez, él contestó, pero su voz estaba destrozada. —Cris, me dejaron sin trabajo… y ella… me dejó. Dice que irá por la pensión y que se lleva al niño. Cristina sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies. —¿Qué… qué pasó? —balbuceó. —No lo sé… bueno, sí… alguien habló con su tío, y… Cris, me mostró capturas, videos… ¿tú se los diste? —¡No! —gritó ella, más por miedo que por ...
... indignación—. No sé cómo los consiguieron. Se miró en el reflejo del microondas y apenas reconoció su rostro. El maquillaje a medio borrar, el pelo desordenado. El pánico tenía una cara, y ahora era la suya. En la sala VIP del aeropuerto, Darío se sirvió un café y se sentó junto a la ventana. Observaba la pista como si fuera un escenario. Afuera, un avión se preparaba para despegar. Tere se acercó con una botella de agua y se sentó frente a él. —Papá, ¿te arrepientes? Él negó despacio. —No. Me arrepentí muchas veces de quedarme. Esta vez no, pero la extraño. El altavoz anunció el embarque, de la primera clase del vuelo a Panamá. Si, Panamá, cambiado un día antes por una posible oferta de empleo. Dada por un ex compañero de clase de Darío. Darío se levantó, tomó su chaqueta y miró a sus hijos. —Vamos. es el fin de España. Pero el principio de otro destino. En Barcelona, Cristina dejó caer el teléfono sobre la mesa y comenzó a caminar en círculos. El corazón le golpeaba como si quisiera escapar. Cada vez que pensaba en Darío, lo imaginaba mirándola con esa calma helada, la misma que tenía el día que le dejó caer la frase “regresar a la versión que éramos” y ella mintió. Teresa otra vez su número. Teléfono apagado. —No… no puedes hacerme esto… —murmuraba para sí misma, pero sabía que no era una súplica: era un reconocimiento. Él ya lo había hecho. A las 10:40, en Madrid, Darío y los hijos ya estaban en el finger, caminando hacia la puerta del avión. ...