1. Mi gran amor: Mi hermana


    Fecha: 11/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Médico, Fuente: CuentoRelatos

    ... gimiendo como loca, moviendo sus caderas al ritmo de mi lengua hasta alcanzar un orgasmo impresionante.
    
    Ya para entonces, mi pene había alcanzado de nuevo su estado eréctil por lo que aprovechando que ella estaba todavía teniendo los últimos espasmos de su fuerte orgasmo, mi miembro inflamado al máximo, se perdió con gran facilidad en sus entrañas.
    
    Ella me recibió enroscando sus preciosas piernas a mi cintura, acompasándonos en un movimiento verdaderamente exquisito. Parecía que habíamos cogido muchas veces antes.
    
    Entrar y salir de su vientre, lamer hasta el cansancio los erectos y duros pezones, morder sus labios y su cuello, así como sobar con ambas manos piernas y nalgas, hicieron que se viniera una y otra vez, mientras la cambie de posición varias veces.
    
    Créanme que esos años de espera valieron totalmente la pena. Puse sus piernas en mis hombros, la puse de a perrito, con las piernas hacia un costado, dobladas hacia ella, en fin, me la cogí una y otra vez, hasta derramarme abundantemente dentro de ella que no tenía fuerza ni para moverse. Sólo gemía y gemía, viniéndose a cada cambio de pose.
    
    Nos dormimos abrazados profundamente, hasta que ...
    ... desperté sobresaltado pensando que alguien podía vernos si llegaba, pero ya ella no estaba, y mi cuarto estaba cerrado.
    
    Al buscarla descubrí que solo quedaba de ella su olor en mi cama y en mi miembro, ya que astutamente había sacado no sólo la pijama, que era lo único que llevaba puesto, sino la cinta comprometedora que había sido vehículo para saciar mis instintos.
    
    Lo que se enteraría después, es que a propósito, había yo grabado el encuentro, lo que me permitió gozarla una y otra vez posteriormente a pesar de su inicial molestia y posteriormente sus súplicas..
    
    Lo platicado, ocurrió hace 18 años. Hoy yo tengo 38 y ella 40. Ella se casó, tiene 3 hijos y yo sigo soltero totalmente enamorado de mi propia hermana, la cual sigue siendo mi amante y la sigo haciendo mía cada vez que quiero.
    
    Cabe mencionar, que después de tantos años de esta incestuosa relación, si bien es cierto que mi hermana sigue estando en desacuerdo, ya no tengo que obligarla.
    
    En otra ocasión tal vez les cuente, su noche de bodas que minutos antes de partir hacia su luna de miel y en plena fiesta, me la cogí rabiosamente. Por cierto, esta fue la primera vez que la penetré analmente. 
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