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Sombra de infidelidad
Fecha: 11/02/2026, Categorías: Hetero Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... cogían. No es que se te haya escapado, Elías. Es que la soltaste. Y sí, te va a doler escucharlo… pero estaba más excitada de lo que alguna vez estuvo contigo. Me lo dijo con una mirada que no necesitaba palabras. Con ellos, no fingió. No se guardó nada. Fue su cuerpo el que habló por ella. Y lo escuchó. Porque tú ya no estabas ahí. Y ella, por fin, se decidió. Hizo lo que tenía que hacer. Por sí sola. Él se levanta, toma el celular con fuerza. Camina hasta la ventana. Su reflejo en el vidrio es el de un hombre derrotado por la infidelidad. Pero en el fondo —aunque no lo diga en voz alta— lo sabe. No fue solo ella la que se fue. Él ya la había abandonado mucho antes. La dejó sola en la cama, en la mesa, en las risas, en los silencios. Y ahora, ese reflejo no muestra a una víctima. Muestra a un hombre que dejó caer todo… sin siquiera darse cuenta. ELÍAS ¿Y tú crees que eso justifica que se revuelque con varios tipos y me lo cuente como si fuera un manifiesto de libertad? VALERIA No creo que nada la justifique. Pero fue un grito, por fin eligió ser quien es. Y no fue con cualquiera, Elías. Lo sabes. Ella es Isabela. No podía seguir atrapada en la sombra de tu rutina. De tanto mirarlos, de tanto imaginarse fuera de tu mundo, se excitó. Así que… eligió…eligió pasarla bien…eligió probar. Elías se queda quieto. Ese nombre lo atraviesa más que el contenido del ...
... mensaje. ELÍAS Isabela… VALERIA Ella no quiere esconderse más. Ni de ti. Ni del mundo. Y tú… tú tienes dos opciones: seguir destruyéndote, o escucharla. ELÍAS ¿Y tú? ¿De parte de quién estás? VALERIA (V.O.) Ella es mi mejor amiga Aunque te duela. Elías corta la llamada y deja caer el celular sobre la mesa. Lo mira. Titubea. En pantalla, ve el archivo de audio anterior: “Mensaje de Isabela – 03:17 a.m.”. Aprieta play. Elías… Te lo quiero contar yo, no porque te lo deba, sino porque no quiero esconderlo. Esta es la mujer que soy y que tal vez debí ser desde hace mucho. Ese día, tú lo sabes, estuvimos juntos pero no conectamos ni un segundo. Tú por tu lado, yo por el mío. Y cuando terminó la reunión, que decidimos volver en taxi con nuestros amigos, yo iba en la parte de atrás. Iba sobre las piernas de Facundo, el más borracho de todos. Y tú, al frente, con el conductor, como si yo ni existiera. Me ignoraste toda la noche. Y también en ese taxi. Martín hacía chistes de los que todos nos reíamos. Y cuando le pidieron a alguien que llevara a Facundo —porque vivía más lejos—, te lo pidieron a ti. Pero dijiste que no. Que no era tu problema. Claro. Porque el problema para ti era yo. Pero no tenías por qué desquitarte con ellos. Así que dije que lo llevaba yo. Y en ese momento lo supe. Sentí el quiebre, así, seco. Una frase me cruzó la cabeza sin aviso: Si tú ya no me querías, buscaré a alguien que sí. No fue rabia. No fue venganza. Fue ...