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Unos vecinos influencers 7. LA CENA
Fecha: 16/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: LuzOscura90, Fuente: TodoRelatos
... Lucy ni Clara vieran. Pero yo sí. Vi cómo sus ojos se dilataban. Vi cómo su respiración se aceleraba. Vi cómo sus dedos apretaban el móvil con fuerza bruta. —Joder… —murmuró, tan bajo que solo yo lo escuché. Su pulgar se deslizó por la pantalla, haciendo zoom en algún detalle que solo él podía ver. ¿En sus pechos? ¿En la curva de su cintura? ¿En ese bikini diminuto que apenas cubría lo esencial? —¡Hostia puta! —gritó de pronto, haciendo que Lucy y Clara giraran la cabeza, sorprendidas—. ¡Esto es arte, banquero! ¡Arte fucking puro! Clara frunció el ceño. —¿Qué pasa? —preguntó, inocente del infierno que acababa de desatarse. Teddy guardó el móvil rápidamente, pero no pudo disimular el bulto que ahora se marcaba obscenamente en sus vaqueros. —Nada, princesa —dijo, pasando una mano por su abdomen, como si intentara calmar el fuego que lo consumía—. Solo que tu marido acaba de pagar una deuda… y la mercancía es incluso mejor de lo que esperaba. Lucy, que parecía entenderlo todo, soltó una risita maliciosa. Teddy se inclinó hacia mí y susurró, con voz cargada de promesas sucias: —Esta noche me voy a correr mirando esta foto… y mañana te diré exactamente en qué parte de ella lo he hecho. Y supe, con un escalofrío de excitación y culpa, que no mentía. Y que, en algún lugar de mi mente retorcida, no podía esperar a escucharlo. Recogimos el coche, Teddy conduciendo esta vez, con una mano en el volante y la otra descaradamente apoyada en el muslo de ...
... Lucy, que ocupaba el asiento del copiloto. Sus dedos dibujaban círculos lentos sobre su piel, como si ya estuviera planeando cómo continuar la noche. Clara y yo atrás. Ella junto a la ventanilla, la camisa aún abierta hasta el ombligo, su piel brillando bajo las farolas que pasaban. Yo al otro lado, incapaz de apartar la mirada de ese escote que ahora pertenecía tanto a Teddy como a mí. —¿Fría, princesa? —Teddy lanzó la pregunta por el retrovisor mientras su mano izquierda bajaba la ventanilla de Lucy—. O es que te gusta que te miren. El aire de la noche entró, acariciando la piel expuesta de Clara, haciendo que los pezones se endurecieran aún más bajo la camisa. —Cierra la ventana —murmuró ella, pero sin convicción, mientras sus dedos jugueteaban con el borde de la camisa, sin cerrarlo del todo. Teddy rió y aceleró, haciendo que el viento nos azotara. —Demasiado tarde para pudores, ¿no? —Lucy se volvió hacia atrás, sus ojos brillando con malicia—. Después de todo… ya somos casi familia. Y entonces, el movimiento inesperado. Clara, en lugar de cubrirse, se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en los asientos delanteros, haciendo que su escote se abriera aún más. —Tienes razón —dijo, su voz un susurro cargado de algo nuevo, algo peligroso—. ¿Para qué fingir ahora? Teddy casi pierde el control del coche. Teddy conducía con una mano en el volante y la otra..Dios maldito. Su mano derecha había abandonado el muslo de Lucy y ahora descansaba ...