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Mi sobrina llega a casa
Fecha: 18/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Al Mawsin, Fuente: CuentoRelatos
... Ella me miro, no alcance a bajar la vista, cuando corrió hacia mí y abrazándose a mi cuello grito: –¡Tíooo! Yo como un estúpido pregunte incrédulo. –¿Mariana? ¿Cómo me reconociste? –Por la foto que me dio mamá. Y me enseño una foto mía que traía en la mano. Busque las maletas que traía, cargue con ellas un carrito y las lleve al auto, ella caminaba tomada de mi brazo y me charlaba, sin hacer caso de las miradas de los varones que cruzaban con nosotros, respondía con monosílabos a sus preguntas. Cuando subió al auto me di cuenta a quien era parecida. Unas noches pasadas tenía necesidad de descargar toda la leche acumulada en mis huevos, hacía tiempo que no tenía sexo con Nelly, entre a una página porno y una actriz muy buena, el actor le daba por la concha y el culo, vi que se llama Megan M., descargué mis huevos con una buena paja, mi sobrina Mariana era muy parecida a ella, sentí un cosquilleo en el pene. Le conté como estaban las cosas en casa, que su tía estaba muy enferma, pero habíamos hecho un pacto y no hablábamos de la enfermedad. Una vez instalada en casa, yo trabajaba y ellas se quedaban en casa. Hicieron buenas migas entre las dos, Nelly no se quedaba tanto en cama. Mariana hacia las cosas en la casa y Nelly le hacía compañía. Pero sucedió algo era el principio de todo lo que vino después. Yo me propuse trabajar medio día por la mañana, así a la tarde cuando mariana fuera al colegio, yo me quedaba para atender a mi esposa, uno de los ...
... primeros días hice una siesta y después de levantarme preparé el mate, aunque Nelly no tomaba me hacía compañía. Mariana andaba de entrecasa con unas calzas, que se metían en la raya del culo y por delante en los labios de la concha. Yo le había dicho a Nelly que hablara con ella, solo me respondió, que ella andaría así, si fuera joven y con ese físico. –Déjala ser, aparte recreas la vista con algo joven y hermoso. Me lo dijo sonriendo, sin enojo, se había dado cuenta de cómo me alteraba. Encima entro Mariana y saludando con un beso a su tía, dio vuelta a la mesa y sentándose en mis rodillas me dio un beso en la mejilla. Yo algo molesto la dije: –¿Por qué no te sientas en una silla? –¡Tío, me siento en tus rodillas, porque soy tu sobrina preferida! Mi esposa reía divertida como si fuera cómplice. Mientras charlábamos los tres ella refregaba su culo en mi empalmada verga. Así siguieron las cosas, mariana comenzó el colegio y se sentaba en mis rodillas cuando tomaba mate, pero ahora traía puesta la pollerita que usaba para el colegio, ahora refregada su bombachita en mi bulto, ya era una ceremonia, también era una ceremonia que yo todas las noches me matara con unas pajas fenomenales recordando el culo de Mariana. Pasaron los meses y todo seguía igual. En un fin de semana, que Mariana fue a Ramallo a festejar su cumpleaños 19, me di cuenta de cuánto la extrañaba y como me hacía falta, las pajas ya no me conformaban, quería tenerla, hacerla mía, chuparla toda, ...