1. Mi sobrina llega a casa


    Fecha: 18/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Al Mawsin, Fuente: CuentoRelatos

    ... más fuerte que yo!
    
    Mariana, todavía acostada a mi lado me hablo, yo enfrascado en pensamientos no la escuche bien, di vuelta la cabeza para escucharla bien. Se había cerrado la blusa y bajado la pollera.
    
    –¿Decías?
    
    –Que la tía Nelly ya te perdono, de eso tenemos que hablar, me doy una ducha y lo hablamos, tío.
    
    Me dio un piquito y se fue, me quede sentado en la cama, tuve el impulso de seguirla al baño, pero pensé que seguiría metiendo la pata, recién me daba cuenta, que había acabado adentro, ahora pensaba en las consecuencias. Esperé que saliera del baño. Entró al dormitorio envuelta en una toalla. No pude mirarla a la cara, fui al baño.
    
    Cuando entre a la cocina, ya estaba ella ahora vestía calzas, las que me hacían parar la verga. Si decir nada calenté el agua para seguir con el mate. Mariana dijo
    
    –Hablemos tío.
    
    –Mariana, lo que hice…
    
    –Yo lo quería, yo lo busque y me gustó mucho. Hay algo que tengo que contarte, que lo hable con tía Nelly.
    
    –¡Qué decís!
    
    –Sí, quiero contar lo que charlamos sobre nosotros con la tía.
    
    Recordé aquellas sonrisas cómplices de Nelly cuando Mariana se sentaba en mis rodillas ¿sería sobre eso lo que tenía para contar? ...
    ... Recién ahora la mire a los ojos sorprendido.
    
    –En una charla que tuvimos, ella sabía que le quedaba poco tiempo y estaba muy preocupada que te quedaras solo. Me dijo, ella veía que yo te quería mucho. Que no me fuera, quédate con él y ayúdalo a encontrar alguien que lo haga feliz. Le pregunte si me daba permiso, para que fuera yo quien te hiciera feliz. Dijo seria hermoso, ustedes dos se gustan, yo lo veo. Yo confesé estar enamorada de vos, no me importa la diferencia de edad y sería feliz siendo tu mujer.
    
    –Confieso que estoy loco por vos, Nelly se dio cuenta y fue generosa, pero pienso varias cosas, hay que hablar con tu madre, hoy no tenía forro y tuve que acabar afuera, tenemos que cuidamos y…
    
    –Ya hablé con mamá, le dije que me quedo hasta terminar el magisterio y tomo pastillas para cuidarme.
    
    Vino y sentó en mis rodillas y refregando su concha contra mi pija, dijo:
    
    –Mi amor, podes acabar adentro tranquilo, ahora a la noche quiero más, mi conchita tiene hambre de esa pija, tuya.
    
    Preparamos la comida, nos toqueteábamos, cenamos y nos fuimos al dormitorio, desesperados por cogernos. Yo pensé, tengo tres años para seguir cogiéndola, después, veremos, el destino dirá. 
«1234»