-
Grasillas3: Un momento decisivo
Fecha: 20/02/2026, Categorías: Gays Autor: chaser, Fuente: TodoRelatos
... Cuando su pene se liberó este fue directo a la boca de Juan, quien la recibió con extremo placer. Esto sorprendió y agradó al señor Antonio quien soltó un gruñido, sorprendido por la habilidad del joven, normalmente el hombre disfrutaba de ir lento, pero las ganas que tenía de aquel jovencito eran demasiadas. Juan mamó como un experto, metiéndose toda la polla hasta la base y haciendo gozar a su macho como solo él sabía. Su polla era más pequeña que la de Marcos, pero aun así era de un tamaño considerable, dificultandole bastantes veces el respirar. El joven intensificó la mamada, haciendo ruidos con cada movimiento de su cabeza y consiguiendo que su Jefe estuviera al borde del orgasmo. Sin decir palabra el hombre lo paró y levantó, tirándolo sobre el sofá de espaldas y levantó su culo hasta poner al joven cabeza abajo. El chico soltó un gritito de placer cuando la boca de su Jefe tapó su culo, metiéndole la lengua de golpe. Aquello le provocó un miniorgasmo que lo dejó atontado unos segundos, para cuando volvió en sí se encontró con la polla de su Jefe a la altura de la boca y no dudó en chuparla. El señor Antonio gruñó de placer pues desde aquella postura el chico era capaz de hacerle una garganta profunda sin problema. Apenas medio minuto después el hombre bajó a Juan, poniéndolo en cuatro y alineando su polla con el culo del joven. Juan tuvo un instante de lucidez cuando se percató de lo que estaba a punto de pasar, pero todo raciocinio se vio borrado de su ...
... mente cuando la polla de su Jefe entró dentro de él. Al principio su grito fue de dolor, pero dos embestidas después el dolor fue reemplazado por placer y los gritos por gemidos donde imploraba por más. El hombre embestía sin control, deleitándose con el culo que tenía frente a él, levantó su barriga y la tiró encima del chico, sacándole un fuerte grito de placer. Juan tocaba el cielo cada vez que la polla de su Jefe entraba dentro de él, sus gemidos se hacían cada vez mas femeninos y sus movimientos más felinos, creciendo en él la necesidad de seducirle, de hacerle suyo. En ese momento echó de menos no tener un espejo para ver como su jefe lo ensartaba, poder ver cómo su cuerpo se zarandeaba sin parar, sus tetas se balanceaban y como su piel grasienta brillaba por el sudor. El hombre siguió embistiendole hasta que estuvo a punto de correrse, donde gritó. —Me voy a correr—Inmediatamente el joven agarró las piernas del hombre y tiró hacía él mientras gritaba. —¡Dámelo! Con un gruñido grave el hombre se corrió dentro mientras el joven, con un gemido, hacía lo mismo. El interior de Juan se llenó de semen y su culo se fue cerrando con el paso de la polla de su Jefe, quien la sacó, reluciente por el semen que tenía pegado. Juan lo miró y con una sonrisa se sentó en el sofá mientras le limpiaba a su jefe la polla, sin percatarse de que el semen de su jefe estaba saliendo de su culo. Marcos abrió la puerta y la cerró lentamente para no molestar a su amigo. Había vuelto ...