1. Grasillas3: Un momento decisivo


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Gays Autor: chaser, Fuente: TodoRelatos

    ... tras hablar con su padre, enfadado por el estado del hombre que deseaba, seguro de que él tenía algo que ver, a pesar de todo la visita había resultado inutil. Se sentó en el sofá, cansado y se sobresaltó al notar algo húmedo en el sofá, solo para tranquilizarse cuando vio que era una simple mancha.
    
    Se rió de sí mismo y fue a levantarse cuando se percató de un leve olor que había en la habitación. Extrañado, miró la mancha y se acercó para olerla mejor, sorprendiendose al descubrir que se trataba de semen. Fue entonces cuando se levantó y fue hacía su cuarto, donde tenía una cama enorme y reforzada, capaz de aguantar lo que echasen, con espejos tanto en el techo como en las paredes, además de una televisión de plasma donde ver porno cuando no tenía ganas de ir hasta el salón.
    
    En cuanto abrió la puerta vio a un hombre negro, obeso y con una sonrisa de lujuria en su cara y encima a Juan, rebotando alegremente sobre su polla. Cuando se percató de la presencia de su compañero de piso, este le saludó alegremente mientras decía entre gemido y gemido.
    
    —Es verdad que esto es la hostia, ven aquí, vamos.
    
    Marcos no dijo nada, demasiado sorprendido como para entender lo que pasaba, pero demasiado excitado por la situación como para no hacer nada. Dio un par de pasos hacia Juan quien, en un movimiento rápido, lo atrajo hacía sí mientras lo besaba con lujuria. El obeso retribuyó el beso y dejó que Juan lo desnudase, en cuanto le quitó la camiseta empezó a masajearle las ...
    ... tetas, para despues empezar a chupar cada centimetro de su cuerpo. Su lengua pasó por su cuello, sus tetas, los pliegues de su carne, hasta penetró su ombligo, dejandole el cuerpo reluciente a uno y la lengua seca a otro.
    
    En un movimiento rápido el Señor Antonio tumbó a Juan boca arriba, todavía follandole mientras le echaba todo su peso encima, cosa que volvió loco al joven. Su cabeza había quedado colgando y Juan entendió lo que su Jefe pretendía, bajando con ágiles movimientos los pantalones a Marcos y dejando su polla a la altura de su boca.
    
    —Metemela toda cariño, necesito tu leche en mi boca.
    
    Aquello eliminó todas las restricciones de Marcos, quien metió toda su polla de un empentón en la garganta de su enamorado quien, ayer mismo, había sido incapaz de tomarla entera. Se apoyó en la cama y empezó un vaivén frenético con sus caderas, follándole la boca sin contemplaciones. El señor Antonio se irguió un poco y atrajo a Marcos hacia él, consiguiendo que la cabeza de Juan terminase escondida entre sus carnes mientras los obesos se besaban. Marcos no hizo sino aumentar el vaivén cuando la boca de Juan se llenó de babas, haciendo que la mamada fuera más placentera.
    
    Tras varios largos minutos el negro gruñó, indicando que estaba a punto de correrse, lo que le recordó a Marcos que su amado se encontraba todavía entre sus piernas. Rápidamente se apartó, descubriendo a un chico con la cara llena de flemas y vómitos, esforzándose por recuperar la respiración. Marcos, se ...