1. Profesora particular (10): Mi clase a padre e hijos


    Fecha: 21/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos

    Este mediodía, apenas ha terminado la última hora de clase en la universidad que he salido hacia la casa de Luca y Juani. Mis mejores compañeros se han quedado para ir al bar a comer y pasar el rato y me ha sabido mal no poder estar con ellos. Pero no quisiera que Lucas se enfadara y enseñara a mi novio y a mis padres las imágenes que me comprometen. Veo que llegaré a la hora, aunque a costa de no poder tomar nada antes. Espero que al menos en eso, Lucas sea educado y me dé algo que comer. Me muero de hambre.
    
    Hoy no visto muy sexy porque no quería llamar la atención en la universidad. No sé si eso va a gustar a Lucas, me temo que no. Pero bueno, al menos cumplo lo de usar un tanga, el más pequeño que tengo. De hecho, hace tiempo que ya no me lo ponía, es de cuando era adolescente, poco más que una niña. Por poco que separe las piernas deja mis labios a la vista. Esta mañana, antes de salir a clase, me he depilado bien ahí abajo y mi pubis parece el de una muñequita.
    
    Pienso en lo que pasó ayer con sus dos hijos y me pongo cachonda. Ya llego y llamo al timbre.
    
    -¡Esther, hola guapa!
    
    -Hola, Lucas.
    
    -Debo reñirte por no venir a la hora.
    
    -Aún no son las dos y media.
    
    -Sabes que quería que vinieras a las dos.
    
    -Pero ya te dije que eso es imposible. No termino hasta las dos. Y me he apresurado a venir. Enseguida. Casi corría por la calle.
    
    -No estoy nada contento. Tampoco me gusta como vistes.
    
    -Lucas, por favor, sé más amable conmigo. O si no…
    
    -Si ...
    ... no, ¿qué?
    
    -Pues que me voy a ir.
    
    -Sabes que no te conviene. Pagué mucho dinero al Señor Garboz para que no enseñara las fotos a tu familia ni al cornudo de tu novio.
    
    -¡No le llames cornudo!
    
    -¡Pero sí es lo que es! Y tú, mi putita.
    
    -Oye, basta ya. Mira, te voy a dar todo el dinero que pagaste a ese caballero y ya está. Ya sabes que mi familia es rica también.
    
    -No, no quiero tu dinero. Te quiero a ti. Ya te digo, que seas mi putita.
    
    -Como me vuelvas a insultar, me largo.
    
    -Va, venga, no te enfades. Pero el próximo día, viste más sexy cuando vengas a verme.
    
    -No, no podría. Sabes que vengo de la universidad y no quiero que allí todos piensen que… o sea… que me vean vestida como una…
    
    -Como lo que eres. Una cerdita caliente que le gusta enseñar a todos su cuerpo.
    
    -¡Pues no! En eso te equivocas. Pero bueno… hice lo que me mandaste y… me puse un tanga muy pequeño.
    
    -¿A sí? Bueno, eso está bien. A ver… quiero que me lo enseñes.
    
    -No, no, espera. No he comido nada. Deja que primero almuerce algo. Y luego te enseño el tanga.
    
    -Esther, aquí las órdenes las tomo yo. Esta es mi casa. Así que, primero, bájate los pantalones y enséñame el tanga. Y luego te doy de comer.
    
    Me desabrocho la cremallera y me bajo el pantalón hasta los muslos y muestro mi tanga de niña a Lucas. Se ve que le gusta porque se relame y aparece un bulto en su pantalón. Noto que mi vagina rezuma y pronto empaparé el tanga. Así que le digo:
    
    -Vale, ya está, ahora deja que coma ...
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