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Profesora particular (10): Mi clase a padre e hijos
Fecha: 21/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... Eso me molesta porque da la razón a Lucas en que soy una chica muy caliente y que me gusta el sexo. Pero no puedo evitar sentir tanto placer. -Vale, ya está, Esther, levántate. -Pero papi, si tú todavía no… o sea… -Estoy muy excitado, pero no me quiero correr en tu boca. Ven, espera que me baje el pantalón. Vale, siéntate encima de mi polla, hija. -¿Encima de tu polla? -Sí, tú te has corrido no sé cuántas veces y ahora me toca a mí correrme. Y quiero hacerlo dentro de ti. -En la boca, mejor. Y así me trago tu esperma, que tengo hambre. -No, no. Quiero follarte bien y que tú te sigas corriendo mientras te follo. – me agarra por las caderas y me acompaña para que me siente encima de él – Venga, Esther. Escoge el agujero, tu coño o tu culo. -No, el coño, no, Lucas, que sabes que tengo novio y… bueno… o sea… que mi vagina es solo para él, no quiero serle infiel. -La verdad es que tengo ganas de follarte bien el coño. Pero bueno, de momento, respeto que no quieras. Más adelante, otro día, te lo follaré bien. ¡Y seguro que te gustará! -No, Lucas, contigo no ¡eso nunca! -Ya veremos, ya veremos. Va, pues, aparta el hilillo del tanga y sienta tu culo en mi polla. Vale, sí, muy bien, ya lo tienes bastante abierto porque te lo he follado tanto rato con mis dedos. -Sí, hum, ah… hum… ya… ya siento la cabeza de tu polla en mi ano… ¿te gusta, Lucas, te gusta mi culo? -¡El mejor, tu culo de puta es el mejor! ¡Oh, cuánto placer! Mi cuerpo casi va ...
... saltando en el falo de Lucas que entra hasta el fondo y luego casi sale por completo rítmicamente, ahora dentro, ahora fuera. Mis pechos se balancean y bailan y él me los acaricia y juega con mis pezones. Yo vuelvo a correrme y tomo mi flujo con la mano y me lo acerco a la boca y lo sorbo. Encuentro que es muy sabroso y más cuando eyaculo cantidad de squirt, que también intento recoger para beberlo, pero la mayor parte va al suelo y sobre varios muebles que hay alrededor. Me acaricio el clítoris y mis orgasmos son incesantes, no sé durante cuánto tiempo. Por fin, Lucas me llena las entrañas con su semen hirviente, aunque me sigue enculando un buen rato y yo disfrutándolo. Luego me arrodillo delante de él y me trago su miembro y lo chupo y relamo y me trago todo lo que puedo, con el sabor de su semen, de su verga y de mi culo. Al cabo de unos minutos de flacidez aún en mi boca, su pene vuelve a crecer y endurecerse y yo lo beso y mordisqueo y me alegra poder volver a sorber su líquido preseminal. -Esther, eres tan cerda que ya me la has vuelto a poner dura. -Es porque soy cariñosa contigo, papi. – le contesto con su pene en mi garganta. -A pesar de tu edad, tienes mucho vigor. -Solo contigo, Esther. Con mi mujer, apenas se me levanta. -Oh, ¡vaya! Me sabe mal… o sea… -Ven, ven, venga, inclínate, pon los codos en el sofá, así, sí, y levanta el culo. Oh, qué visión, tu culo abierto y sonrosado para mí. -¿Lucas, es que quieres volver a…? -¡Sí, sí, por supuesto, ...