1. Profesora particular (10): Mi clase a padre e hijos


    Fecha: 21/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos

    ... sin sostén.
    
    -Es que con este vestido tan corto… -dice Ángel.
    
    -Más bien es un jersey largo… o sea…
    
    -Te queda muy bien.
    
    -Estás muy sexy, profe.
    
    -¡Irresistible!
    
    -¿Y también vienes sin bragas?
    
    -Entremos y eso ya lo veréis.
    
    No hacemos nada de clase de repaso. Los chicos quieren volver a encularme, pero no se lo consiento. Lo tengo muy escocido y además, se darían cuenta de que su padre me lo ha estado follando y lo tengo enrojecido, dolorido y rezumando de esperma. Así que me paso la tarde dejando que me mamen los pechos y me llenen el chocho con sus dedos mientras me acarician el clítoris y me besan en la boca. Evito cualquier intento cuando quieren meter sus dedos en mi ano y como justificación les explico que me duele porque ayer ellos dos me estuvieron dando tan duro. Son tan inocentes que se lo creen.
    
    Vuelvo a tener varios orgasmos placenteros y cuando veo que ellos ya están muy excitados, me saco el jersey y les masturbo hasta que lanzan su abundante leche a mis pechos. Yo tomo toda su lefa y les digo que su leche es la más sabrosa cuando la voy recogiendo y me la voy tragando. Cuando ya tengo las tetas limpias, me siento en el sofá, me abro de piernas para enseñarles mi vagina sonrosada y húmeda y les hago una señal para que llenen mi boca con sus vergas y me penetren el coño cada uno con los cinco dedos de una mano. Con la otra, cada uno me magrea una teta.
    
    De vez en cuando, acerco sus manos empapadas a mi boca y las chupo y sorbo mis ambrosías deliciosas. Mis orgasmos son continuos, pero ahora más suaves y sin squirt. Ellos se corren varias veces en mi boca y yo saboreo su leche tan rica y abundante y me la trago. Y así hasta más de las ocho, cuando vuelve a llegar su madre y casi me sorprende tragando las vergas de sus hijos mientras me masturban. Ella me vuelve a felicitar por mi dedicación y que no me importe alargar tanto la clase. Y eso que no sabe que estoy en su casa desde las dos y antes ya he hecho de maestra de su marido.
«12345»