1. Profesora particular (10): Mi clase a padre e hijos


    Fecha: 21/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos

    ... algo.
    
    -Espera, espera. Vas a comer, te lo prometo. Pero quítate el pantalón. Vale, así, muy bien. A ver, date la vuelta. ¡Perfecto! Enseñas todo el culo. El tanga es de puta, puta.
    
    -No, en eso te equivocas. Es solo que… o sea… lo llevaba cuando era más niña y… pensé que te gustaría.
    
    -¡Me encanta! Claro, ahora tienes el culo más grande y redondo.
    
    -¡Es que ahora soy una mujer!
    
    -Y que lo digas: ¡una buena hembra!
    
    -Va, ahora me das algo de comer.
    
    -Primero quiero ver tu sostén. ¿También es de adolescente?
    
    -No, no me iba a caber el pecho. O sea…
    
    -¡Ya, claro, también tienes unas buenas tetas de mujer!
    
    -Pues sí, así es.
    
    -Y sabes que me encantan ¡A ver, va!
    
    Me quito el jersey y me quedo ante él solo en ropa interior.
    
    -Hija ¡es que estás muy buena! ¡Pero que sea la última vez que vienes con un sostén tan poco sexy! ¡Mira qué hago con él!
    
    -¡No, Lucas!
    
    Me quita el sostén sin ningún miramiento y lo tira a la papelera. Me deja con las tetas al aire y solo con el tanga minúsculo y además, ya muy mojado.
    
    -Enseguida te doy de comer, pero antes te castigaré por no llegar a las dos y por no vestir sexy. Hala, ven aquí conmigo, túmbate en mi regazo, vale. Sí, así, buena chica.
    
    Me da unos cuantos cachetes en el culo, primero en una nalga y luego en la otra.
    
    -Vale, ya tienes el culo enrojecido, me gusta. Unas cuantas nalgadas más y… oh, pero… ¡si estás manchando mi pantalón con tu flujo de calentorra!
    
    -Lucas, lo siento ¡es que como las ...
    ... bragas son tan, tan pequeñas!
    
    -Pues eso merece que te castigue un poco más.
    
    -¡No, por favor, que me va a quedar el culo rojo y mi novio se dará cuenta!
    
    -Pues no se lo enseñes. I si no, que se entere de con qué clase de chica está.
    
    -¡Lucas! ¡Ay! ¡Ya basta!
    
    -Va, sí, ya está. Y ahora… ¡Vas a comer!
    
    Se abre la cremallera del pantalón y se saca el miembro. Me aparta un poco y me pone de rodillas y me empuja la cabeza hasta la punta de su pene empinado.
    
    -No, no, Lucas, deja que primero coma, de verdad.
    
    -Sí, sí, venga, come mi nabo. Mira qué grande está y es todo para ti.
    
    -¡Lucas! De verdad que…
    
    -Venga ¡a comer!
    
    Me presiona la cabeza y no puedo evitar que penetre mi boca con su glande. Aunque no quiero sentirlo así, me agrada el sabor de su verga y también los líquidos preseminales que saboreo con hambre y con placer. Al cabo de unos pocos minutos, solo deseo que eyacule en mi boca para beberme su lefa caliente. Pero él sigue follando mi boca. Para darle más placer y que se corra de una vez, le agarro sus testículos y hago para que me quepan en mi boca junto a su pene, pero ni así, él resiste. Por lo menos, no deja de emitir líquido preseminal que me trago con gusto.
    
    Le acerco una mano a mi culo y la otra a mi sexo y, como el microtanga no supone ningún obstáculo, hago que me penetre con todos sus dedos, cinco en cada agujero. Eso hace que yo empiece a correrme incontables veces y emita una sinfonía de suspiros y gemidos, con más un grito de placer. ...
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