-
Impulso hacia la lujuria - La secuela
Fecha: 26/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: WithoutShame, Fuente: TodoRelatos
... pensar lo que podría pasarme en el metro. Yo me acerqué a ella, extendí mi mano para tocar sus bragas y notar su humedad. Era cierto estaba totalmente empapada, no pude resistirme y comencé a frotar mi mano por su sexo. - Puedo notar el calor que desprendes, estas verdaderamente necesitada. Ella desplazo su cadera ofreciéndomelo más, poco después agarró mi pene, que no había perdido en ningún momento su dureza, y empezó a masturbarme por encima del pantalón hasta hacerme perder la razón. -Voy a apagar ese fuego tuyo aunque eso signifique mi condenación eterna. Saqué mi pene del pantalón, aparté sus preciosas braguitas y lo dirigí hacia su entrada. Sin pensármelo dos veces y totalmente poseído por la lujuria, lo introduje en su encharcada vagina. Entró sin la más mínima dificultad y comencé a bombear con tal fuerza que tuve que taparle la boca con mi mano para ahogar sus gemidos, mi despacho tiene gruesos muros pero aquello era demasiado. Ella llevó las manos a sus pechos y se los empezó a masajear por encima de la ropa, me quedé hipnotizado mirando como lo hacía, ella se percató de como la miraba y comenzó a desabrocharse la blusa para descubrir un sujetador, a juego con las braguitas, en el que se le transparentaban perfectamente sus endurecidos pezones marrones. Sacó sus senos fuera del sostén y siguió masajeándolos, no pude resistirme ante tan excitante visión y llevé mi mano libre hasta uno de ellos para ser yo el que disfrutase tocándolos. -Te voy a ...
... sacar ese demonio que llevas dentro a base de embestidas, nunca vi tanta lujuria en ninguna persona, más bien pareces una perra. Ella no podía hablar con mi mano cubriéndole la boca pero me pareció entender algo así como: -Siiii, más fuerte, necesito sentir una polla en mi coño. Después de haberme recreado tocándole los senos y apretando sus pezones me lancé a comerle los pechos sin dejar de embestirla desesperadamente, no creo que lleváramos mucho tiempo así cuando sentí como ella llegaba al orgasmo, entre espasmos contrajo todo su cuerpo hasta que por fin se relajó. Yo estaba loco de lujuria y no la dejé descansar ni un momento. Le di la vuelta para apoyarla sobre mi mesa con el culo en pompa, le abrí las nalgas arrastrando con mi manos sus braguitas para exponer su agujero posterior y apunté mi miembro a su esfínter. Comencé a presionar sobre él mientras le decía: -Así no podrás decir que tú otro agujero se quedó con ganas y por eso has ido a buscar a otros hombres, te voy a dejar tan satisfecha que no vas a querer que te metan ni un bastoncillo por las orejas. Estaba completamente fuera de mi, se la clavé sin compasión y me agarré a sus desnudos pechos mientras bombeaba con todas mis fuerzas en su culo. Como el otro día, ella llevó la mano a su sexo para masturbarse mientras yo la penetraba por detrás. En unas pocas embestidas conseguí metérsela entera, yo estaba disfrutando muchísimo sintiendo como apretaba mi pene con su esfínter y sobándole los pechos. Un ...