-
Economista y prosti: Así seduje a papá, valió la pena
Fecha: 07/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... acuerdo! El siguiente fin de semana, más o menos lo mismo, mi papá veía, no podía dejar de ver, pero no reaccionaba. Fin de semana “perdido”. ¡En la semana pude atender a Jorge, venido desde Buenos Aires! Un manjar, como lo disfruté, gran señor y hombre excelente. Y surgió una nueva ventana de oportunidad, que decidimos que era la última, si no era ahí, abandonaríamos el intento. Mi mamá y la mamá de Tommy, decidieron practicar el mismo deporte de muchísimas mujeres de Uruguay en noviembre, diciembre de 2023 y hasta marzo/abril 2024; irse a Buenos Aires de compras. Los maridos quedaban en Montevideo y a nuestro cuidado, aprovechando para ir al campito nuestro. Con mi suegro ya cómplice, acordamos que nos daría la noche del viernes y parte del día sábado para intentar seducir a papá, y vendría al campo para el sábado a la tarde. ¡Era ahora o nunca! Llegamos los tres al campo, nos instalamos, pasó el rato y cenamos deliberadamente liviano y temprano para tener tiempo de hablar. Café, y con Tommy, nos pusimos a mostrarle a papá fotos del crucero. Desde luego las habíamos seleccionado picantes, con abundancia de culo o tetas, o con algún extraño mirándome interesado. -No lo entiendo hija, ¿por qué te mostrás así? ¡Todo al aire, delante de Tomás y de extraños! -¡Pero papá! Ahora a nadie le molesta ni ofende, al contrario, a Tomás le encantó, ¿viste cómo me mira? Y los extraños que miren todo lo que quieran. Diálogos parecidos se dieron un par de veces mas ...
... hasta que aproveché y le dije: -¿Acaso le parezco fea? ¿No le gusto? -¿Que pregunta es esa Sofía? ¿Acaso pensás que voy a mirarte con ese tipo de interés? -Usted se lo pierde, míreme bien… y caminé provocativamente frente a él. -¿Pero que decís? -Mire papi, Tomás y yo tenemos que hablar muy seriamente con usted, pero bajo juramento de jamás contarle a mamá. -¿Pero que es tan grave? -¡Júrelo! -Bien, se los juro, ¿pero no entiendo es algo muy grave? Y ahí entre Tomás y yo le contamos todo, mis deseos de estar con otro hombre o más hombres, mi deseo de que me pagaran, de valorizar mi cuerpo. Sacudía la cabeza, sollozaba, decía que no entendía. -¿Pero por qué? ¿Qué necesidad? Entregarte a otro, y peor venderte, ¡te van a decir puta! Tiene excelentes trabajos, dinero, ¡todo lo que desean! -Suegro -dijo Tommy- justamente se trata de que ella deseaba más, desea experimentar, valorizarse, se sabe hermosa y atractiva y quiere ver sus límites. Yo la apoyo totalmente y ambos disfrutamos de esta nueva etapa. -¡No puede ser! Te entregaras a desconocidos, a veces por dinero, no entiendo. -No siempre a desconocidos, dije. -¿Como? ¿Ya lo has hecho? ¿Pensé que lo estaban pensando… y con alguien conocido? Ya lo he hecho… -Con más de uno ya he cobrado, y con el conocido ha sido hermoso, lo disfrutamos él y nosotros, y lo repetimos… seguramente mañana o pasado lo haremos. -¡¿Cómo?! ¿Pero entonces el conocido es? -Sí papá es Tomás. -¿Y el hijo ...