1. Economista y prosti: Así seduje a papá, valió la pena


    Fecha: 07/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos

    ... contemplado sin saber que hacer. Tampoco sé bien por qué lo haces, o lo hacen.
    
    -Ya se lo dije, es mi deseo. Seré honesta. Estoy en ebullición sexual, todo es nuevo para mí. Adoro la sensación de que paguen por mí, y de la misma manera, deseo fervientemente sentirlo entrar en mí, y sentir su explosión de semen, igual a la que me dio vida. Es la verdad, no hay casi más nada que decir (eso se lo dije para presionarlo a fondo).
    
    -¡Me cuesta creer que pienses todo eso! ¡Una belleza como tu, entregarte así!
    
    -¡Me encanta! ¡Por dinero con otros o gratis con Tomás, disfruto! ¡Pero mi gran sueño no será posible! (Me había parecido sentir cierta debilidad en su voz, y presioné más).
    
    -¡Hija! ¡No digas eso! Con tu madre cuando eras niña siempre te consentimos tus deseos.
    
    ¡Ahí vi que lo podía convencer! -Sí, cierto, pero ahora no soy niña y mis deseos son otros, quizás imposible cumplirlos.
    
    ¡Y su actitud me hizo ver que estaba ganando! ¡No digas eso Sofía! Y una mano se posó en mi hombro, tapado por la sábana.
    
    ¡No tuve dudas, había ganado! Estiré mi brazo y aumenté la luz del dim.
    
    Lo vi serio ,pero no angustiado. Bajó más la sábana y yo me puse boca abajo, para que descubriera mi cuerpo más lentamente. Siguió destapándome, ahora la espalda, como si me acariciara al bajar la sábana. Y llegó el momento, mi culo fue apareciendo y no pudo resistirse, colocó las dos manos para bajar la sábana y la llevó hasta los pies, rápidamente ahora.
    
    -Gracias dije. Y me giré de ...
    ... frente a él, las tetas en primer plano, y debo confesarlo, creo que los pezones pinchaban, de tan duros por mi excitación.
    
    -Tóqueme, le dije.
    
    -No puedo, es terrible.
    
    Tomé su mano y la llevé a mis tetas; y luego, fui a su entrepierna.
    
    Lo que encontré, fue una dureza total.
    
    -¿Ves papi? ¡Me deseas, no te resistas, deja que todo fluya!
    
    Sus manos estaban quietas sobre mis tetas, me sacudí un poco, gemí un ahhh. -Relájese, venga a la cama. Y tirando de sus brazos lo hice pararse al tiempo que le hice lugar en la cama. Mas bien cayó que acostarse, por el calor solamente vestido de un pantalón largo de pijama. Le bajé y tiré el pantalón, me dejó hacer.
    
    -No sé nena, no no… pero negaba sin convicción, vencido, yo estaba decidida y me puse sobre él. ¡Y fue el punto de inflexión!
    
    -¿Sofía mía, de verdad lo quieres?
    
    -Lo deseo a mas no poder, le dije, y acomodé mi cuerpo; cada a cara, las tetas refregando su pecho, mi concha sobre su pija erecta. Y tomé la iniciativa. Lo besé suavemente, piquitos al comienzo, y me dejó hacer.
    
    Seguí con labios a full contra labios, y pasé mi lengua por sus labios, movió todo su cuerpo. Abrí mi boca y succioné sus labios, y los lamí.
    
    Mmm… murmuró por primera vez, y abrió su boca. ¡Era mío! Le metí la le gua, respondió y acarició mis tetas. Pensé que moría de felicidad, por lo que estaba pasando y por lo que iba a pasar. Logré que moviera su lengua jugando con la mía, le pasé algo de saliva, y ya jugaba desesperado con mis ...
«1...3456»