1. Economista y prosti: Así seduje a papá, valió la pena


    Fecha: 07/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos

    ... lo acepta? ¿Y te entregás a él? Están locos.
    
    -No solamente eso suegro, lo disfrutamos y somos adultos, estamos de acuerdo en hacerlo.
    
    -Y queremos ir más allá papi.
    
    -¿Mas allá de incesto y de puta?
    
    -Sí papá, sabemos, nos damos cuenta, de que a usted le falta sexo, ¡mamá está en cierta edad! Y queremos ser generosos, compartir nuestro amor y mi cuerpo.
    
    -¡No no no! ¿Como vas a decir eso? ¿Estoy entendiendo bien?
    
    -Sí, está entendiendo, quiero estar con usted, compartirnos, quiero sentirlo dentro de mí, ¡quiero todo! Quiero que me tengas papi…Y Tommy me apoya.
    
    -Claro que te apoyo totalmente.
    
    Papá estaba rojo, desencajado, no entendía o mejor dicho no quería entender.
    
    -Papá, me has visto en la piscina, en las fotos, ¿no te gusto? ¿No soy deseable? ¿No soy suficiente para vos?
    
    -Sos preciosa, ¡pero sos mi hija! ¡Mi hija!
    
    -Somos adultos papá, no le pido hijos, esté tranquilo, solamente quiero ampliar mi horizonte sexual y ofrecerle mi cuerpo para su satisfacción, sería sexo entre adultos, nada mas. ¡Mire lo que le ofrecemos! ¿Verdad que le gustaría si no fuéramos familia? Pero piense, soy su hija, quiero su felicidad y la mía, sentirme querida y valorada también en el tema sexo, y ser todos felices. Adoro a mi marido, no dude de eso. Ahora a dormir, piense, descanse, y usted dispone del tema, usted decidirá, no hablaremos mas hasta que usted tenga algo que decir.
    
    -Algo más, dormiré sola, con la puerta abierta, Tommy en otro dormitorio.
    
    Nos ...
    ... fuimos, él, casi arrastrando los pies. Me desnudé, me acosté y esperé unos 15 o 20 minutos, sin novedades, y entonces llamé a Tommy que viniera a mi cuarto.
    
    Vino, lo habíamos conversado, yo desnuda de costado sobre la cama apenas apoyada en un codo levantando mínimamente el torso, para que mis cabellos cayeran mejor; con sábanas de raso blanco, resaltaba mi cuerpo con bronceado veraniego. Prolijamente encuadró mi cuerpo en la pantalla de mi celular y tomó una foto.
    
    ¿La verdad? Hermosa, un culo de película, bronceado con pequeñísimas marcas de bikini blancas, ¡sobre la cama… una odalisca… modestamente!
    
    No había señas de actividad de papá, Tommy se fue. Dejé pasar media hora más y le envié la foto. Solamente puse el texto: “Buenas noches papi, su hija lo quiere”.
    
    Esperé, media hora, una, dos horas, nada… aunque desde que le envié el wasap marcaba que había visto el mensaje.
    
    De a poco perdí la esperanza. Mi papá no se comunicaba, ni figuraba “en línea”. Me cubrí con la sábana bajé el dim de la lámpara de la mesita de noche, dejando un mínimo de luz por si venía (no perdía la esperanza) y me dormí a eso de las 2.30 am.
    
    Serían, luego lo confirmé, algo así como las 5.30, y desperté creyendo percibir movimientos en el dormitorio.
    
    -¿Hay alguien?
    
    -Soy yo hija, discúlpame, ¿podemos hablar?
    
    -Sí papá, hablemos. -arrimé una silla a la cama. Y me giré de costado.
    
    -Recibí tu foto, no podía creer lo que habías hecho, capturé la pantalla y durante horas te he ...
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