1. Economista y prosti: Así seduje a papá, valió la pena


    Fecha: 07/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos

    ... fue tremenda, las tetas saltaban y yo gritaba; y lo sentí acabar bien adentro, bien cerca de donde se genera la vida.
    
    Agotados, nos recostamos frente a frente como novios. Ahora distendidos, al fin de buen humor y conectados en nuestro salto por encima de las convenciones sociales.
    
    Dormitamos un rato, nos despertamos, más caricias y una linda chupada de tetas y de pija.
    
    Nos duchamos juntos y nos vestimos. Casi las 10 am. Le contamos todo a Tommy. Estaba muy muy feliz y yo lo amo mas que nunca.
    
    La conversación hizo aflorar proyectos, le contamos ciertos detalles a mi papá, cocinamos, almorzamos. ¡Radiantes!
    
    La tarde me trajo lo previsible… ahora papá quería más, su bulto hablaba por él. Le propuse:
    
    -¿Que tal una siesta?
    
    -¡Claro hija! ¡Pero no tengo sueño! Lo dijo ya con cara de pícaro, quien lo iba a pensar.
    
    Fuimos al dormitorio, jugamos, reímos…
    
    -¡Papi, no me hecho el culito, y lo tengo preparado para vos! Me puse boca abajo, y comenzó a masajearme los glúteos, no dejaba de decir que hermoso culo tienes de pronto abrió las nalgas y escupió mi orificio, pasó a jugar con un dedo. Sentí que otras manos me acariciaban las tetas.
    
    Miré a mi padre y dije: “Te molesta si se queda?” “Claro que no, que se quede y me vea coger con mi ...
    ... hija putita”.
    
    Tommy trajo el gel, me lo iba a pasar en el culito cuando papi le dijo que no, que me quería solamente ensalivada. Y siguió escupiendo en mi agujero y metiendo dedo.
    
    -¡Abrile las nalgas a mi hija! Dijo, totalmente poseído de su nuevo rol de macho. Me encantó como Tom me abrió las nalgas bien abiertas, otro golpe de saliva me impactó. La verga de papi se apoyó firme y sin dudas esta vez, empujó y le dije: “siii hasta los huevos”.
    
    Sentí que iba y venía en mi recto, y de pronto, mi marido me chupaba las tetas y también pude pajearlo.
    
    -¿Te lleno el culo? Me preguntó papi, perdido todo pudor y sin miramientos. -No papi, dije entre jadeos, no me gusta. Mejor en las tetas, y vos Tommy también.
    
    Me tiraron todo en las tetas. Y ustedes ya lo imaginan; la recogí y me la llevé a la boca saboreando.
    
    Besos y promesas, caricias y buen humor llevaron a la hora cercana a la llegada de Tomás. Quedaba toda la noche y el domingo por delante, aunque estuviéramos agotados.
    
    ¿La experiencia? Inolvidable, completamente alucinante, íntima, indescriptible, pese a lo que les he contado ciertas cosas no se logra transmitirlas. Nunca jamás podré olvidar esto sin estremecerme. Y seguimos, cogiendo y felices, ya varios meses.
    
    Hasta la próxima.
    
    Besos 
«1...3456»