-
Mi primera infidelidad con dos desconocidos
Fecha: 08/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Daniela, Fuente: CuentoRelatos
... gorda cabezota por el culo. Me distendió el esfínter y logró entrar arrancándome un gemido de dolor… Le pedí y le supliqué que no continuara, pero le importaron muy poco mis suplicas y argumentos, pues me dijo que había chingado a mi madre, porque no pensaba quedarse con el deseo de saborear un culote como el mío (palabras textuales). Logró entrar unos centímetros más, haciéndome pujar. Me sentía morir, ese enorme leño me estaba rompiendo el culo y su amigo me tenía penetrada por la papaya. Así una vez más reinició el martirio… Luis me jaló de las caderas y me la metió hasta donde mis nalgas se lo impidieron. No pude más y sentí desmayarme del dolor. Era un ardorcito intenso y sentía tremendas ganas de defecar; me ardía y dolía de verdad, y aunque grité, pataleé, pero nada que se detenían hasta que sentí que algo en mi interior me tronó, y su verga se perdió completa en mi recto haciéndome llorar. Luis se detuvo como cobrando fuerza para seguirme bombeando, se quedó quieto mientras su amigo me seguía cogiendo por la panocha. En eso vino lo peor, Juan Emilio me empezó a sacar y meter su verga de mi pucha, yo suplicaba de nuevo, pero de nada valió, me invadía, me penetraba y me hacía sufrir, así me tuvieron en esa doble penetración hasta que Luis no aguantó las contracciones de mi recto y vació su leche en mi interior… Una vez terminada la inundación de mi culo, me la sacó de un golpe, sentí que me tiraban de mis tejidos internos y sentí que me desfloró, pero la cosa ...
... no paró allí. —Ahora me toca a mi comerme ese culo mamacita… —me dijo Emilio mientras me volteaba para nalguearme. Yo ya no tenía más fuerzas ni voluntad para reaccionar, así que de un golpe ya y encontrando mi culo dilatado me la dejo ir hasta el fondo. Me cogió como se le dio su gana, me la sacaba toda, me frotaba el anillo adolorido y me la volvía a encajar, una y otra vez, pero sin dejar de nalguearme y vociferar cuantas deliciosas groserías se le ocurrían de mí, de mi mamá, de mi papá y del cornudo de mi esposo. Luego ya no dijo nada, se dedicó a metérmela y sacarla hasta el fondo y vuelta a sacar casi hasta la cabeza. Era una verdadera masacre hacia mi culito, que se abría y se cerraba ya sin control, entorno a la enorme verga que se lo estaba cogiendo. Y a pesar de que el otro me había hormado a su macana, no dejaba de rozarme la gordura de ese chilote. La cosa fue que empezó a gustarme, era una sensación sin igual, me ardía y me gustaba, me dolía y restregaba mis nalgas contra él; entonces vino algo sorprendente. Luis se metió entre mis piernas y se dedicó a mamarme la papaya mientras su compañero me seguía clavando por el culo sin misericordia. Entre ambos me transportaron al éxtasis y me vine como pocas veces. Grité, aullé y maldije, pero me entregué a estos machos como la puta que soy, me iniciaron por el culo y se los agradecí; así hasta que quedé vacía. Agotada pero consciente supe que debía de regresar a mi casa. Me despedí de ellos con un beso de ...