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La curiosidad mato al gato (padre e hija)
Fecha: 24/04/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: TodoRelatos
Buenas tardes, Luis, He leído tus textos en la página de todo relatos, los que me han gustado sobremanera e hicieron que tome la decisión de comunicarme para ver si puedes ayudarme a organizar bien esto que me acaba de ocurrir, luego de mucho tiempo que lo venía deseando y se me hacía esquivo.N/A (Voy a obviar el intercambio de mail). La verdad no sé qué me ocurre; mi vagina hace agua cada vez que lo veo, me mojo de una forma impresionante y palpita pidiendo a gritos ser penetrada. Quiero… no, en realidad necesito ser desflorada o desvirgada por él, mi inocencia tiene que ser tomada por su cuerpo, lo deseo y lo deseo por mucho tiempo, quizás desde que tengo conocimiento de que el sexo existe. Ya me hacen sabor a nada mis sesiones masturbatorias pensando en que me posea. Sé positivamente que estoy de muy buen ver, algo regordeta pero no al extremo, con tetas y culo de dureza y turgencia acorde a mis diecinueve años. Él también está fuertísimo; en realidad es más que nada lindo, suave y tierno. Desde que se separaron, varias mujeres le han querido "caer", pero en charlas que hemos tenido, me ha dicho que, serio, no quiere nada. Durante mucho tiempo le vengo tirando indirectas, generando situaciones que podrían habernos llevado a la cama. No sé si fui muy sutil o se hizo bien el boludo. Mientras tanto, yo quería algo que no sea mis dedos dentro de mi vagina; por eso tomé actitudes arriesgadas que hacían bullir mi adrenalina y excitación. Paso a contar a ...
... continuación el día que se dio el primer encuentro sexual de muchos que vinieron después. Ese día había estado investigando sobre cómo convencerlo. Fue así que llegue a una página de relatos eróticos, (todo relatos), y leyendo algunos llegue a la conclusión de que no era imposible; solo había que ser astuta. El hecho de haber leído tantos relatos me había hecho calentar. Necesitaba "echar mano" en forma urgente. Ya era casi la hora de cenar; escucho que papá se mete al baño para su ducha diaria, espero el tiempo en que se saca la ropa y salgo disparada como otras veces para espiarlo por el agujero de la cerradura y así poder ver su verga, para masturbarme pensando en que mis dedos eran ella. Estaba con una remera tipo pupera y una tanga que apenas cubría mi vagina y mis vellos prolijamente recortados. Me acuclillo, acerco el ojo a mi cómplice agujero, que me permitiría ver aquello que tanto deseaba, pero el baño estaba vacío, y mi corazón comienza a latir como el de un paracaidista que se tiró del avión y no se le abre el paracaídas. Siento una presencia detrás de mí. Con mucho miedo giro la cabeza y allí lo veo, parado cuál coloso de rodas con los brazos en jarra y mirándome fijamente. Mi rostro se incendiaba. Me tomó del brazo sin ningún tipo de violencia; tan dulce como es, manejó la situación estoicamente, llevándome así como estábamos medios desnudos a los sillones, sentándonos frente a frente. - Hija querida. Necesito ya una explicación, por favor. - Antes que ...