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La curiosidad mato al gato (padre e hija)
Fecha: 24/04/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: TodoRelatos
... resistencia. Fuera con ella, dijo para luego abalanzarse con su boca sobre ellas a la vez que bajaba mi tanga para dejarme totalmente desnuda. - Nunca te había visto como una mujer, sos tan hermosa… Agarró mis glúteos para masajearlos suavemente; deslizaba cada vez sus manos más hacia abajo. Quería llegar a mi mojada concha desde atrás. Para ayudarlo, levanté una pierna sobre el sillón; a la vez que comenzó a tocar ese espacio entre el esfínter anal y la vagina, su verga se paseaba sobre mis labios vaginales, dando pequeños toques con esa regordeta cabeza sobre mi clítoris; cada vez que lo hacía, una electricidad recorría mi cuerpo de pies a cabeza. Alzándome en vilo, me sentó en el respaldo del sillón, apoye la espalda en la fría pared, se arrodilló sobre el almohadón y abriendo mis piernas, su lengua fue directa a su objetivo. La pasaba de arriba hacia abajo y de lado a lado, abriendo los labios menores en cada pasada. Esa lengua hermosa se entretenía sobre el clítoris haciendo círculos y por momentos lo chupaba como si fuera un cigarrillo. - Papito, por favor, que me parece que me orino. - No, hija, déjalo salir, este va a ser tu primer gran orgasmo. Relajándome y haciendo caso dejé salir el líquido junto a un gran gemido diciendo. - Ahhhh, que lindo, papi, seguí, no pares, me gusta. Mis piernas temblaban del placer; mientras tanto le pedía a gritos que me penetrase ya. - Acá no, hija, vamos a la pieza. Fuimos rumbo a lo que sería el ...
... primer día de mi futura vida sexual. Llegados a la pieza, me acosté boca arriba a la espera del cuerpo paternal sobre mí. - No, hija, así te va a doler, no tanto, pero va a doler. Ponete sobre tus cuatro miembros. Como ya había visto películas, me puse como un perro y el haber leído un poco al respecto me hizo saber lo que les gusta a los hombres. Ya en esa posición apoyé la cabeza sobre la almohada, dejando bien expuesta mi vagina a su merced. Se arrodilló detrás, puso la punta de la verga en su sitio y lentamente comenzó a empujar; en un momento hizo tope con algo, me susurró "estas lista" a lo que le contesté, "toda lista para vos". Con un golpe de cadera pasó esa barrera, quedándose quieto luego. Un pinchazo no tan doloroso recorrió mis entrañas. Pensé "listo, ya está, mi virginidad es tuya", esperé unos minutos y, cuando empecé a mover mi culo a modo de aviso "estoy lista", hizo lo propio, tomando ritmo para entrar y salir. Mi orgasmo no se hizo rogar ni esperar, no lo disimule; fue acompañado con gritos y gemidos. Papa seguía bombeando. Sus testículos golpeaban en mi vagina. Luego de varios más, se detuvo, bajándose de la cama, tomó de su pantalón un preservativo y colocándoselo regresó a la cama… Ahora sí, me puse boca arriba y abrí las piernas; nuevamente ese trozo espectacular de carne revolvía mi interior, otro orgasmo y van… Al cabo de unos minutos que no puedo precisar lo escucho gemir y agradecerme el momento que estábamos pasando. Siento su verga ...