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La curiosidad mato al gato (padre e hija)
Fecha: 24/04/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: TodoRelatos
... bien, digamos que pasamos la tarde como habitualmente lo hacemos. A la noche, me dice que va a tomar el baño habitual. Espero a que se meta a la ducha, me desvisto y entro al baño. Me metí bajo el agua a su lado; miraba desconcertado; no lo dejé respirar ni reaccionar. Comencé a enjabonar su cuerpo, sin pudor ni tapujos; tome su miembro, tire la piel hacia atrás, lavando bien su prepucio. Una vez terminado le extendí el jabón a él. Comprendió enseguida e hizo lo mismo con mi cuerpo. Ya enjuagada, Papá salió para secarse. - Papa, ¿pregunta? ¿Te gusta con el vello, o me depilo la vagina? Sin responder se retiró. Estaba sorprendida por la actitud. Al momento de secarme, siento que se abre la puerta asomando la cabeza; por primera vez en el día veo un esbozo de sonrisa. - Me gusta depilada. Cerrando, se retiró sin decir más nada; tomé la crema depilatoria y me aboqué a la tarea. Luego de la cena me dio un pico y se fue a la cama. Luego de finalizar el acomodo de lo utilizado, me fui a la pieza, me desnudé y me metí en la cama con él para ver el final de la película que estaba viendo, tratando de hacer la situación lo más normal. Sin decir nada, paso el brazo por debajo de mi cabeza y me abrazo. Esa noche no ocurrió nada, solo dormimos abrazados. Fue mi momento más sublime en años; no voy a decir que su cercanía no hizo que me moje nuevamente, pero no quería forzar ninguna situación que se me pueda ir de las manos. Antes de dormirme tuve el tiempo para ...
... pensar y, viendo cómo venía la situación, al otro día empezaría a tomar anticonceptivos. Al día siguiente, todo transcurrió sin anormalidades; obvio que comencé a tomar las pastillas. Al momento de acostarnos quise probar algo y me fui a mi cama, no a la de él. A los minutos recibo su mensaje. - Hija, ¿no vas a venir a dormir? - Bueno, pá, ahora voy. Confirmado lo que pensaba, fui a su cuarto, me desnudé, acostándome, otra vez me abrazó y dormimos. Durante siete días la misma rutina; desnuda me acostaba, me abrazaba y dormíamos. Al sábado siguiente la cosa cambió; en la cena él trajo un vino para que lo tomáramos antes del ritual de acostarnos. Ya en la cama, como no tomaba la iniciativa, me zambullí debajo de la sabana para reproducir lo que estos días estuve viendo en videos XXX. Le hice la mejor mamada de su vida, según me dijo luego. Estaba disfrutando de su verga y esperando la leche calentita en mi boca cuando me dio vuelta boca arriba e hizo eso que él sabe hacer tan bien con su boca en mi palpitante vagina. Tenía expresiones como "qué rico" "gracias" "qué suavecita" y otras más que serían muy largas de contar. Esperó a mi primer orgasmo para incorporarse sobre mí y de una sola estocada me empaló con esa candente verga. Me dolió un poco, pero no emití sonido para no desconcentrarlo; solo atiné a gemir como loca. Más gemía, más duro me daba, más me gustaba este tema del sexo. Creo que soy de orgasmo fácil; perdí la cuenta de las veces que ocurrió ...