1. Oda a las alumnas del IED Altamira


    Fecha: 25/04/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30

    ... cabello era corto, a mitad de la nuca, pero con los movimientos de ella, se zarandeaba como cortina de seda. Sus piernecitas y brazos parecían hechos de dulce de leche. Todos se preguntaban cómo se vería ese pechito, si es que tenía tetas, cuando le mojaran la camiseta. Y para colmar la sensación, la chica era tanto o más guarra que las demás, incluso que Lady y Sandra. Fue la única que ingresó interactuando con el público, incitándolos a que aplaudieran, llamándolos a dos manos. No caminaba sino que brincaba como caperucita y aplaudía. Luego se puso de espalda e inició untwerking a velocidad hipnótica. Su tanguita era tan pequeña como las de las otras, de color blanco mate y amarrada. Sus glúteos eran redondos y muy carnosos. —Alguien venga y agarre el micrófono y mi sueldo porque el que se va infartar ¡SOY YO! No-no-no, solo bromeo. ¡Cojan solo el micrófono! La velocidad del twerking ascendía conforme Penélope lo decidía. Miraba constantemente hacia atrás y no dejaba de animar al público con ademanes. En un punto, señaló su propio culo y subió la velocidad abruptamente. Sus nalgas empezaron a abrirse y a cerrarse. —Aquí en primera fila hay uno que se tomó muy apecho lo de que agarren el micrófono y se agarró el de él… oiga señor, guarde eso ¡respete a la multitud! La nena se agachó del todo y de inmediato estiró las piernas otra vez, sacando el culo ‘al máximo’ y mostrándoselo al público, cuyo volumen de gritos y palmas ya no podía ser mayor. ¿O sí? Quizá lo fue cuando ...
    ... Penélope se pasó un dedo sobre la vagina, en cosa de un segundo. —¿Quién se apunta a hacerle la manicura? Ubicate Penélope, por favor querida, o se va a incendiar este lugar. Ella se ubicó al extremo de la hilera de sexies muchachas. Todas seguían bailando, sonriendo y coqueteando con el público. —¿Quién tiene calor? El público estalló en gritos. —¿Quieren agua? Se me hace que no. Los gritos del público eran una marea indescifrable de palabras. —Vamos a empezar botando goticas, goticas individuales. Y si ustedes demuestran que tienen calor, pues ¡botamos agua! Pero ¿saben por qué parece que ustedes están con frío? Pues porque ¡no están apoyando lo suficiente a las chicas! De inmediato les cayeron algunas fichas a varias muchachas, que hacían un montón detrás de ellas con los pies. —¡Eso me dice que sí tienen calor! ¿QUIEREN AGUA? Apareció Toño el gordo, riéndose y con la manguera en la mano y un chorro delgado de agua escurriendo de ella. Roció de forma abundante a las nenas, desde Milena hasta Penélope, sacando un grito de cada una con el contacto del agua, como si fuera un desafinado pero bello instrumento musical humano. En un minuto todo estaba escurriendo agua, especialmente las chicas, cuyas prendas se transparentaron y pegaron al cuerpo dejando solo azarosas bombitas de aire. El espectáculo de tetas y algunas panochas había dado inicio.
    
    🅽uestra bella protagonista, eminente estudiante a punto de egresar del IED Altamira, casi lloraba de orgullo de ver a sus queridas ...
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