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Compañeros - Capítulo 27: Costa Azul caliente
Fecha: 11/05/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
Capítulo 27: Costa Azul Caliente Viaje a la Costa Azul Carlota viajaba con sus padres en un coche privado desde Madrid hasta la resplandeciente Costa Azul francesa. Era pleno verano, el sol abrasaba la autopista y el aire acondicionado del coche apenas contenía el calor sofocante del exterior. Tras horas de carretera, finalmente divisaron las aguas azul turquesa del Mediterráneo y los elegantes edificios de Montecarlo en la distancia. El destino familiar era un hotel cinco estrellas enclavado frente al mar, un palacio de lujo con palmeras en la entrada y personal uniformado que les recibió con sonrisas corteses. Carlota descendió del coche estirando las piernas, entusiasmada por las vistas paradisíacas y por las posibilidades que aquel lugar prometía. A sus diecinueve años, Carlota se sentía en la cúspide de su libertad. Acababa de terminar el primer año de universidad y aquel viaje sería el broche dorado a un verano inolvidable. Mientras sus padres gestionaban el check-in con el recepcionista, ella envió un mensaje rápido a Miguel, su novio, para avisarle de que había llegado sana y salva. Miguel no había podido acompañarla en el coche desde Madrid, pero tenía planeado volar unos días más tarde para unirse a las vacaciones familiares. La idea de reencontrarse con él en aquel entorno idílico hacía que el corazón de Carlota latiera con un cosquilleo de anticipación. Esa noche, ya instalada en su amplia habitación con balcón al mar, Carlota se acomodó sobre la cama ...
... disfrutando de la brisa marina que se colaba por la puerta entreabierta. Con el móvil en mano, decidió llamar a Miguel antes de dormir. Él atendió casi al instante. Hablaron de tonterías cotidianas al principio —del viaje, del hotel lujosísimo, de lo pesado que había sido el trayecto— pero pronto la conversación derivó hacia un tema que ambos llevaban un tiempo considerando. Desde hacía semanas, Carlota y Miguel habían coqueteado con la idea de abrir su relación. Los dos eran jóvenes, curiosos, con apetitos difíciles de saciar, y confiaban mutuamente en su amor lo suficiente como para plantearse experimentar con otras personas sin que eso rompiera lo suyo. —Entonces… ¿lo hacemos oficial? —preguntó Carlota en voz baja, jugando nerviosa con una hebra de su pelo. Miguel, al otro lado de la línea, guardó silencio un momento y luego respondió con tono cálido: —Si es lo que tú quieres, también es lo que yo quiero. Te amo, Carlota. Nuestra relación es nuestra, y las aventuras que tengamos por fuera solo la harán más interesante, ¿no? Carlota sonrió, aliviada y emocionada a la vez. Acordaron que, a partir de ese momento, su relación sería abierta de forma oficial. Pondrían reglas claras y, sobre todo, se lo contarían todo. La honestidad y la comunicación serían claves. Carlota notó un hormigueo travieso en el estómago al imaginar las posibilidades. Sabía que Miguel llegaría pronto para estar con ella, pero mientras tanto… ambos estaban de acuerdo en que podía divertirse si ...