1. Compañeros - Capítulo 27: Costa Azul caliente


    Fecha: 11/05/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... que avivar las ganas que tenía de volver a estar entre sus brazos. Mientras se dormía, cansada y feliz, su mente ya imaginaba cómo sería el reencuentro ardiente con su novio en unos días.
    
    Deseos a Distancia
    
    Las noches en la Costa Azul eran mágicas, pero para Carlota resultaban un poco solitarias sin Miguel a su lado. Un par de días después de su aventura con Alain, esa soledad se hizo sentir con más fuerza. Aquella medianoche, Carlota estaba tumbada en su cama sin poder conciliar el sueño. Llevaba puesto solo un camisón de satén ligero, y su mente revoloteaba entre recuerdos del sexo reciente y anticipación por lo que vendría cuando Miguel llegara. La combinación la tenía inquieta, con la piel sensible y un anhelo insatisfecho.
    
    Tomó su teléfono casi por instinto y abrió el chat con Miguel. A esa hora él probablemente estaría en su habitación en Asturias. Dudó un segundo, pero finalmente decidió escribirle: «No puedo dormir. Te echo de menos…»
    
    La respuesta de Miguel no tardó ni un minuto:
    
    «Yo también te echo de menos. Pienso en ti constantemente.»
    
    Carlota mordió su labio, dudosa sobre si llevar la conversación por el camino que su cuerpo le pedía. Finalmente, tecleó con valentía:
    
    «¿En qué piensas exactamente ahora?»
    
    Hubo una pequeña pausa. Luego apareció la notificación de que él estaba escribiendo:
    
    «En lo guapa que estás… y en lo mucho que deseo tocarte ahora mismo.»
    
    Aunque era un simple mensaje de texto, Carlota pudo prácticamente escuchar ...
    ... la voz grave de Miguel susurrándole eso al oído. Sus muslos se apretaron por reflejo. Respondió, deslizando una mano por su propio muslo, animada por la dirección que tomaban las cosas:
    
    «¿Dónde querrías tocarme?»
    
    Esta vez la respuesta fue más atrevida de lo que esperaba, llegando acompañada de una foto. Miguel se había tomado una selfie desde la cama: en la imagen se veía su torso desnudo y fuerte, y más abajo, asomando por la cinturilla baja de sus boxers, la evidente forma de su erección marcándose. Carlota contuvo el aliento, sus mejillas enrojeciendo de deseo al ver cuánto lo había excitado con tan solo unos mensajes.
    
    «Querría tocarte ahí», escribió Miguel a continuación, sin necesidad de más explicación. Carlota sintió un chispazo de lujuria recorriéndola. Se incorporó un poco contra las almohadas, levantando su camisón hasta la cintura con la mano libre mientras con la otra sostenía el móvil. Se tomó una foto en contrapicado: sus muslos abiertos y entre ellos, la silueta de su sexo apenas oculta por unas braguitas de encaje negro. La foto capturaba también su vientre plano y parte de sus pechos bajo la tela sedosa.
    
    La envió sin vergüenza. Al poco, Miguel respondió con varios emojis jadeando y:
    
    «Estás tan jodidamente sexy… Me pones duro con solo mirarte.»
    
    Carlota sonrió, triunfante, y deslizó sus braguitas hacia un lado. Sus dedos encontraron la humedad cálida esperándolos. Volvió a escribir, ya notando la respiración agitarse:
    
    «También estoy muy ...
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