1. Compañeros - Capítulo 27: Costa Azul caliente


    Fecha: 11/05/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... descontrolada.
    
    Por un momento, solo se escuchó el rumor del mar y sus bocanadas de aire tratando de volver a la normalidad. Miguel depositó un beso suave entre los omóplatos de Carlota antes de separarse. La ayudó a incorporarse y la envolvió en sus brazos, ambos contemplando en silencio la estela plateada de la luna sobre las olas. Esa noche, bajo las estrellas, entendieron que no había prácticamente nada que no se atrevieran a hacer juntos.
    
    Propuesta Atrevida
    
    El último día de vacaciones llegó más pronto de lo que ambos hubieran querido. Entre excursiones por la Riviera y sus tórridas noches de pasión, la semana voló. La última noche en el hotel, tras una cena de despedida con sus padres, Miguel y Carlota se retiraron a su habitación más temprano de lo habitual, pretextando cansancio por el ajetreo. En realidad, ninguno de los dos estaba particularmente cansado; al contrario, la conciencia de que era su última noche allí encendía en ellos las ganas de hacer algo memorable.
    
    Carlota se sentó en la cama deshaciendo distraídamente el dobladillo de su vestido, mordiéndose el labio inferior. Miguel notó esa señal —sabía que ella estaba dándole vueltas a algo— y se acercó, colocándose de pie frente a ella. Le alzó la barbilla con un dedo para que sus miradas se encontraran.
    
    —¿En qué piensas, preciosa? —le preguntó con suavidad.
    
    Ella vaciló un instante, pero decidió ser honesta; después de todo, la base de su nueva etapa abierta era hablarlo todo sin ...
    ... miedo.
    
    —Estaba pensando… en una fantasía —confesó, tomando la mano de Miguel entre las suyas—. Algo un poco loco quizás, pero no quiero que te enfades.
    
    Miguel arqueó las cejas, curioso.
    
    —Sabes que puedes decirme lo que sea.
    
    Carlota asintió, inspiró hondo y soltó de corrido:
    
    —Quiero que esta noche hagamos un trío con Alain.
    
    Las palabras quedaron flotando en el aire cargado de la habitación. Miguel parpadeó, seguro de no haber escuchado bien al principio. Pero la expresión seria y expectante de Carlota le confirmó que había oído perfectamente. Sintió el estómago contraerse en una mezcla de sorpresa, celos instantáneos y, para su propia perplejidad, excitación latente.
    
    —¿Co-con Alain? ¿El entrenador? —balbuceó, necesitando reafirmarlo en voz alta.
    
    —Sí… —Carlota apretó su mano—. Sé que suena descabellado. Y no lo haré si tú no quieres, por supuesto. Solo… llevo días fantaseando con cómo sería teneros a los dos.
    
    Miguel se pasó una mano por el pelo, totalmente desconcertado. Una parte de él se rebelaba ante la idea de compartir a Carlota con otro hombre en la misma habitación, viéndola disfrutar con alguien más frente a él. Pero otra parte —la que había vibrado al escucharla narrar su aventura y la que se había dejado llevar en el morbo de sus juegos— se sintió terriblemente tentada. ¿Sería capaz de soportarlo? ¿De controlarse? Observó el rostro de Carlota, tan lleno de deseo y a la vez de duda, temiendo su reacción. La amaba más que a nada; lo último que quería era ...
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