1. Wila


    Fecha: 17/05/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Esquiva, Fuente: CuentoRelatos

    ... ser?
    
    -Pues… es un poco largo de contar pero…
    
    Las lágrimas caían de sus ojos y se las enjugó con los dedos. Le alcancé un aplastado paquetito de pañuelos de papel que estaba en mi mochila desde tiempos inmemoriales.
    
    -Gracias. Mira, yo vine a hablar contigo de otra cosa. ¿Por qué no vamos a comer un sándwich o… algo así?
    
    Yo estaba en tanga y con el sostén sin abrochar, me puse un pantalón de algodón y una camiseta sin mangas, sandalias, y cogí la mochila, por costumbre. Fuimos a un comedor económico cerca de la catedral primada, en la Zona Colonial. Comimos un moro de habichuelas y tomamos jugo de granadillo. Como la mesa era larga y compartida apuramos el almuerzo y salimos al parquecito frente al convento de los Dominicos. La brisa invernal era apenas un poco más fresca que en los días de verano. Nos sentamos bajo un flamboyán.
    
    -Dime Yuris, ¿Tú sabes pintar?
    
    -¿Cómo así? ¿Tú dices pintura artística? ¿O de la otra?
    
    -De la otra.
    
    -Algo. Pintaba carteles y pasacalles en la parroquia de mi pueblo, y estudié dibujo antes de pasarme a Publicidad y…
    
    -Magnífico, yo sabía que podía contar contigo. Mira, tú sabes que yo estudié decoración, aunque nunca trabajé en esa vaina. La cuestión es que un tío mío tiene un amigo, un turco que quiere instalar un localcito, dizque una tabaquería, pero ya tú sabes, los turcos son un chin tacaños. Este hombre quiere pintar y decorar el local, quiere un diseño llamativo para la vidriera y…que la cuestión es que yo le pasé ...
    ... un presupuesto de… veinticinco mil…
    
    Di un brinco.
    
    -¿Veinticinco mil rayas? ¿Y dices que es tacaño?
    
    -Más los materiales.
    
    Mi asombro fue más que evidente.
    
    -Oye, ¿sabes qué pasa? Que yo creo que en una empresa de decoración le van a pedir mucho más por lo que él quiere hacer, lo que sucede es lo siguiente, mira: yo sé pintar, pero necesito un diseño bueno, algo que a él le guste, y para eso he pensado en ti. Tú sabes diseñar ¿Te animas?
    
    -¿A qué? ¿A diseñar?
    
    -No, Yuris, no es solamente el diseño, sino fajarte a pintar conmigo, si el hombre nos acepta el trabajo tenemos que empezar mañana…y terminar el sábado.
    
    -Yani, tú estás chiflada, muchacha. ¿Y dónde queda ese lugar?
    
    -Es en la Churchill, mira, vamos para allá si quieres. Así vemos y tú me dices, ¡Ay, muchacha! ¡No te me eches para atrás!
    
    Sus ojos chispearon de entusiasmo y me pareció que la Yani que lloró en mi cuarto hacía un rato estaba ahora a años luz.
    
    Bajamos de un desvencijado autobús en la esquina de Churchill y 27 de Febrero y caminamos casi seis cuadras hasta encontrar el local. La vidriera no era demasiado grande y adentro se apilaban los estantes metálicos desarmados. Saqué una escuadra de la mochila y tomé las medidas de la vidriera. Desde afuera hice un esquema frontal mientras Yani contaba los estantes y grababa indicaciones en un magnetófono de bolsillo.
    
    Fuimos a Plaza Central y nos sentamos en un banco junto a la enorme fuente. Hice un bosquejo de una pipa de la que salían ...
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