1. Wila


    Fecha: 17/05/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Esquiva, Fuente: CuentoRelatos

    ... Yani. Solo me caía muy bien. Cuando me desnudé y abrí el chorro de la ducha Yani entró al baño a dejarme una toalla limpia. Me sobresalté y hasta me excitó un poco ver cómo me veía ella. Mis pezones se pusieron duros y Yani sonrió.
    
    -Tus cañones sí apuntan lindo- dijo riendo. Me enjaboné con lentitud y me llené el cuerpo de espuma de champú mientras Yani me seguía mirando. Le di la espalda y cerré la ducha para seguir enjabonándome, como si necesitara limpiarme también por dentro. Me excitaba la forma en que ella me miró. Hacía más de un año que mi sexo trazaba idilios de fantasía y al abrir el chorro me di vuelta y Yani todavía estaba ahí. Decidí improvisar aunque el pánico me carcomía.
    
    -Huy, qué frío -dije viéndola directamente a los ojos. Extendí la mano para tomar la toalla y me envolví en ella.
    
    -¿Quieres ayudarme?
    
    Yani asintió. Su respiración entrecortada y sus manos temblorosas me ayudaron a deslizar la toalla por mi espalda, por mi vientre, hasta que la dejé caer al piso y sin preámbulos, le tomé la cara y la besé en la boca. Era la primera vez que era yo quien manejaba una situación así. La saqué del baño y la senté en mi regazo, sobre la cama, sin dejar de besarla. Levanté su camiseta lentamente, hasta que sus pezones erguidos quedaron exactamente al alcance de mi boca. Jugué con ellos, dejé que mi lengua barriera sus areolas y los aprisioné con los dientes mientras Yani terminaba de desnudarse.
    
    Su sexo olía jabón, a perfume de jazmín, a hierba ...
    ... amanecida y a mí solo me importaba transportarla más allá de ese cuarto, más allá de ese barrio rumoroso y de la ciudad nocturna que ahora estaba lejos de nosotras. Yani abría y cerraba levemente las piernas, me acariciaba la cabeza y respiraba hondo hasta que su pelvis comenzó a moverse hacia arriba, mis manos buscaron sus senos y cuando toda su piel se agitó en un tibio latido gimió suavemente mientras su cuerpo temblaba. Se apretó contra mí y me besó en cuello mientras me decía
    
    -Gracias, gracias, hacía tanto que…
    
    Le acaricié los cabellos y cuando ella sintió mis pezones endurecidos me besó todo el cuerpo, me recorrió como si me explorara y en pocos segundos su lengua fue un cálido estilete que se deleitó en mi sexo mientras cerré lo ojos, como si soñara, para despertar enseguida sacudida por un orgasmo que me obligó a morder la almohada para ahogar un grito.
    
    Era de noche y estábamos transpiradas. La oscuridad del cuarto se llenó del zumbido de los mosquitos. Quise decir algo pero los labios de Yani me cerraron la boca.
    
    Volvimos al baño y nos dimos otra ducha.
    
    -Será mejor que pida esa pizza antes que nos muramos de hambre -dijo y se puso el vestido que me había prestado y salió del cuarto. Yo encendí el ventilador y desde la cama busqué música en el radio.
    
    Yani volvió enseguida y se desnudó para acostarse de nuevo a mi lado. Nos dormimos hasta que nos despertó el muchacho que trajo el pedido. No comimos mucho, solamente para retomar fuerzas. Hicimos el amor una ...
«1...3456»