1. Los viajes de mi marido


    Fecha: 23/05/2026, Categorías: Incesto Sexo con Maduras Voyerismo Autor: Veronicca, Fuente: SexoSinTabues30

    ... que bailaba en tanga alrededor de una barra de las que se usan para stripteases, quedándose mirando como hipnotizado por su belleza y la forma de moverse.
    
    Por lo que le dijo el encargado:
    
    —Me parece que estas sí que le gustan más, ¿no?
    
    —Si, jajaja, son preciosas. ¿Y cómo es que las tienen aquí?
    
    —Suelen traérmelas sus propias familias. Son de la zona de la montaña. Tienen muchos hijos y como necesitan dinero, las traen aquí a trabajar, después de que en su casa a la mayoría ya se las hayan follado todos, ya me entiende, allí no tienen otra diversión….. Muchas de ellas son tan expertas como las que están arriba, pero las tenemos aquí para no tener problemas con las autoridades, sólo para clientes que saben apreciarlas.
    
    —Ya entiendo. Seguro que vienen muchos para estar con ellas.
    
    —Sí, muchos vienen de lejos, porque les llega la fama de la zona y de las costumbres de aquí, y casi todos repiten.
    
    —No me extraña, es que viéndolas le dan a uno ganas de comérselas a todas.
    
    —Pues nada, ya sabe. Aquí puede estar con una o elegir varias para estar con ellas en el reservado.
    
    —Qué bueno. Será una experiencia nueva para mí. Me iré con la del tanga rojo, con esa que tiene esas tetas tan tremendas ya y con aquella otra, que me encanta su culito.
    
    —Perfecto, Vaya a ese reservado de la derecha.
    
    Entró con las tres al reservado, y ya dentro, ellas se mostraron divertidas y relajadas, y aparentando una experiencia impropia de su edad, le dijeron:
    
    —Desnúdate, ...
    ... que te vamos a comer la polla entre las tres.
    
    Luego de estar alternándose las tres niñas en la mamada de su polla, una de ellas se dedicó a darle besos en la boca, ofreciéndole su tierna lengua, mientras él tocaba sus coñitos con los dedos, introduciéndoselos ligeramente masturbándolas, lo que hizo que se humedecieran rápidamente.
    
    Cuando llegó el momento de follarlas,, las tres se tumbaron en la cama con las piernas abiertas para que fuera penetrándolas una tras otra, lo que hizo hasta que acabó corriéndose en una de ellas sin poder aguantar más, pero estaba tan excitado que pudo repetir con cada una de las tres.
    
    Mi marido me contó que ese fue el momento más increíble de su vida, con las tres crías dándole placer y su corazón latiendo desbocado, así que cuando tuvo que pagar la cuenta, la pagó encantado, aunque le pareciera un poco alta, comparándolo con lo que había pagado en el Hostal de Rosa, por lo que el Encargado le dijo:
    
    —Este servicio no lo va a encontrar en ningún otro lugar y creo que hasta ya está pensando en volver en cuanto pueda.
    
    —Sí, desde luego, como lo sabe…. Mi estancia en esta comarca ha sido como si hubiera estado en otro mundo, se me ha pasado el tiempo rapidísimo y me voy con la sensación de haber estado viviendo un sueño.
    
    Por suerte, las obligaciones laborales de mi marido, le hicieron volver a ese lugar, volviendo a hospedarse en el Hostal de Rosa, con la oportunidad de volver a revivir su primera estancia y de experimentar nuevas ...
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