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«La otra Bianca»
Fecha: 06/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Infidelidad Intercambios Autor: Edul, Fuente: SexoSinTabues30
... nuevo quién sos”. Y Bianca… con la voz ronca, rota, lo dice sin dudar: “Soy la novia de Pablo… pero ahora soy la puta de ustedes”. Me agarré las piernas. Estaba sentada en el borde de la silla, caliente, en shock, entre mil cosas. —Y ahí, justo ahí, los dos se vienen. Uno en su culo, el otro adentro de su vagina. La dejan tirada en la cama, toda manchada, toda usada. Y se escucha a Tomás decir: “Listo, tenemos el videito”. Oriana me clavó la mirada. Parte XIII: El video —¿Y el video? —le pregunté, conteniendo el aliento. Ya lo presentía, pero necesitaba oírlo de su boca. Oriana soltó el aire por la nariz, como si ya supiera que esa pregunta iba a llegar. —Se corrió por todo el colegio —dijo sin suavizar nada—. Varios alumnos lo vieron, y no dudo que algún que otro profesor también. Era inevitable. En los pasillos ya no se decía su nombre completo. Solo la llamaban “la perrita de Lucas y Tomás”. Y todos sabían lo que significaba. No hacía falta explicar más. —¿Y Pablo? —pregunté, temiendo la respuesta. —Ahí es donde se complica todo —dijo Oriana, bajando la voz como si volviera a la escena—. Solo pasaron dos semanas. Tarde o temprano le iba a llegar. Y entre nosotras… no descarto que los propios Lucas o Tomás hayan tenido algo que ver con que el video le llegara. No puedo probarlo, pero no me sorprendería. El silencio se hizo más denso. —¿Y cómo terminó Bianca con Pablo? Oriana me miró de frente. —Se separaron, ...
... obvio. Dicen que ese año a el lo vieron llorar más de una vez, escondido en los baños o detrás del kiosco, cuando pensaba que nadie lo veía. Y nadie se animaba a consolarlo. ¿Cómo lo hacés? ¿Qué le decís? Bianca… sí, le dolió. Pero no lloró más de una semana. Al poco tiempo, ya se la veía con Lucas y Tomás en los recreos, caminando como si nada, riéndose fuerte, pegada a ellos como si siempre hubiera pertenecido ahí. Y fuera del colegio también. Ya no tenía que ocultar nada. Ya no quería ocultar nada. —Vivía la vida de alguien que dejó de pedir disculpas —dijo Oriana Aunque por dentro… ya no era la misma. Parte XIV: Lo que queda (FINAL) —¿Y cómo terminó todo? —le pregunté, ya con la voz más baja, como si no quisiera que se escuchara fuera del cuarto. Oriana se quedó mirando la copa en su mano, la giró un poco y luego me respondió: —Pablo se cambió de colegio. Al año siguiente ya no estaba. Nadie lo culpaba. Nadie lo extrañaba mucho, pero tampoco se hablaba mal de él. Era como si el silencio fuera la única forma de no hundirlo más. —¿Y Bianca? —Siguió con Lucas y Tomás. Ya sin máscaras. Todos sabían. Y los rumores empezaron a crecer. Decían que no solo estaba con ellos, sino con todo el grupo de amigos, que obedecía cada orden, que había dejado de tener límites. Yo no dije nada. Solo respiré hondo. —¿Y ustedes? ¿Vos y Bianca? Oriana sonrió, pero sin alegría. —Nunca volvimos a ser lo que éramos. La confianza se rompió. Pero… con el ...