1. «La otra Bianca»


    Fecha: 06/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Infidelidad Intercambios Autor: Edul, Fuente: SexoSinTabues30

    ... que algo tan grande entraba por su vagina. Ella se muerde los labios, lo abraza, le sube las piernas. Está en otra, como entregada, ida. Se la está comiendo, la destruye y ella parece necesitarlo.
    
    Me ardían las mejillas, pero no podía dejar de escucharla.
    
    —Y cuando Tomás termina, Lucas no espera ni dos segundos. La agarra del pelo, la tira a la cama, la da vuelta como si fuera un trapo, y se la empieza a clavar por atrás. Por su pequeño culito, algo que siempre me confesó que nunca me dejó hacer a Pablo, Bien de barrio, sin vueltas, como si fuera la escena más natural del mundo. Ella gime, grita y llora de dolor. Sentía como su pequeño trasero se abría a un mundo nuevo por primera vez lo que le hacía exalar muy fuerte, son de esas respiraciones que te salen cuando te gusta.
    
    Hizo una pausa. Se pasó la lengua por los labios, como si recordara algo sabroso.
    
    —Y mientras tanto, ¿sabés qué es lo más loco? Tomás sigue filmando. Primer plano. Se escucha cómo le dice a Lucas: “Dale fuerte, que esto se lo vamos a mostrar al cornudo de Pablo después”. Y Lucas se ríe. Se la sigue cogiendo y le dice a Bianca al oído: “Decime que sos mí puta, decilo”. Y ella… lo dice. Casi llorando, de dolor y calentura: “Soy tuya, Lucas. Soy tu puta…”
    
    Yo no sabía si estaba transpirando de bronca, de morbo o de algo más turbio que no quería aceptar.
    
    —Es jodido —agregó Oriana al final—. Porque una parte de mí… se indignó. Pero la otra… no te voy a mentir, se calentó.
    
    —¿Y cómo sigue el ...
    ... video? —le pregunté, con la voz medio entrecortada, aunque me moría por saber.
    
    Oriana me miró con esa sonrisa ladina, medio burlona, medio orgullosa.
    
    —Al final sos una golosa, Bianca. Se nota que sos hermana mía.
    
    Me puse toda colorada. El pecho me latía fuerte. La cara me ardía.
    
    —Dale, seguí —le dije, casi en un susurro, mirando al piso.
    
    Ella no necesitó más que eso. Se acomodó de nuevo y siguió con ese tono sucio, crudo, como si lo estuviera reviviendo.
    
    —Después de que Lucas la termina de dar vuelta, viene la parte más heavy. Ahí es cuando Tomás se vuelve a acercar, con la pija ya medio dura de nuevo, y Lucas le dice: “Dale, vamos los dos”. Y la otra, en vez de asustarse o correrse… se abre más. Se acomoda sola. Como si ya supiera cómo va la cosa. Entrenada para este momento
    
    Me costaba respirar. Era mucho. Pero no podía frenar.
    
    —La agarran entre los dos. Uno adelante, el otro atrás. El cuerpo de Bianca en el medio, apretado, todo chiquito, todo suave… y ellos empujando al mismo tiempo. Se escucha el ruido de sus gritos, del dolor, de dos hoyos casi virgenes abriéndose y estirándose a un tamaño que ella jamás habría soñado. Gritos y jadeos suenan, y ella… ella gimiendo como una perra feliz. Con la cara toda transpirada, mordiéndose el labio, los ojos cerrados.
    
    Oriana hizo una pausa, mirándome como quien sabe que está yendo lejos, pero no piensa frenar.
    
    —Y en un momento, Lucas la agarra de la cara, le escupe en la boca, y le dice: “A ver, decime de ...