1. «La otra Bianca»


    Fecha: 06/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Infidelidad Intercambios Autor: Edul, Fuente: SexoSinTabues30

    ... detrás, observando. Sonreía. Como si le divirtiera verla dudar, verla entregarse.
    
    Le quitaron el uniforme escolar con una facilidad que no venía del apuro, sino de la experiencia. Cada prenda, cada botón, cada centímetro de tela que caía al suelo parecía tener un peso simbólico.
    
    —¿Ella…? —pregunté en voz baja.
    
    —No se resistió —dijo Oriana—. Era sumisión. Era deseo. Descontrolado, reprimido, profundo. Estaba entregada a ellos. Como si algo dentro suyo ya hubiera cruzado esa línea hace tiempo.
    
    —Los pibes no le dieron mucho tiempo para pensar —siguió—. Apenas uno le dijo “arrodillate acá putita”, y la muy puta obedeció sin chistar. Ahí nomás se bajaron los pantalones, uno tras otro, como si fuera algo que ya tenían ensayado.
    
    Yo tragué saliva. Oriana me miraba como probándome, midiendo mi reacción.
    
    —Y Bianca, pobrecita, con esa carita de inocente… terminó con la boca ocupada, uno tras otro. Primero una verga, después la otra, después las dos al mismo tiempo. La usaban como querían a la zorra, y ella… ni una queja. Hasta parecía disfrutarlo la zorrita —largó con crueldad, casi con bronca, o envidia, no sé.
    
    —Cuando ellos se vinieron, ella no se apartó. Se la bancó toda. La hacían abrir su boca y mostrarle todo el líquido blanco que se encontraba dentro de ella. Y ellos, excitados mal, le gritaban cosas, la agarraban de la cabeza, la dirigían. La tenían como puta, pero de las malas.
    
    —Después de que terminaron con la boquita de ella… —arrancó—, Lucas, que ya ...
    ... venía manejando la situación, le sostuvo la cara con una mano, como para que no cerrara la boca. Y le dijo: “Dale, hablá ahora. Decilo con la cara y la boca llena de leche muestra”.
    
    Me quedé mirándola fijo.
    
    —¿Y qué dijo Bianca? —pregunté, casi en susurro.
    
    Oriana la imitó, pero exagerando la voz pastosa:
    
    —“Hola… soy Bianca… y soy la novia del pito corto de Pablo” —dijo, como si le costara hablar por todo los fluidos que tenía en su boca.
    
    Yo me quedé helada. Algo no cerraba. La escena era demasiado detallada, demasiado gráfica.
    
    —Pará… ¿y vos cómo sabés todo eso?
    
    Oriana me miró, y ahí nomás largó la bomba con total frialdad.
    
    —No, no estuve. Pero lo vi igual… Porque Lucas filmó todo. Desde que Bianca entró, hasta el final.
    
    El silencio me perforó el pecho.
    
    —¿Qué? ¿Tenés el video?
    
    —No lo tengo yo —aclaró—, pero me lo mostraron. En el grupo. Está todo. Cómo se arrodilla, cómo le agarran la cabeza, cómo dice esa frase con la boca hecha un desastre. Está cada maldito segundo.
    
    —Después de lo que ya te conté… el video sigue. No se corta ahí. Se ve cómo la agarran de los brazos, la paran, y ahí es cuando arranca lo fuerte de verdad.
    
    Me quedé en silencio. Ella seguía, cada vez más metida en el relato.
    
    —Tomás es el primero. La empuja contra la pared del cuarto, le levanta la pollerita esa que tenía —una de esas mínimas, casi de nena— y se la mete sin pedir permiso. Así, a lo bruto, como si fuera de él. Y Bianca se queja… llora, era la primera vez ...
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