1. Compañeros - Capítulo 22: La que te debía


    Fecha: 09/06/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... encaladas y contraventanas azules. Detrás se vislumbraba el mar brillante bajo el sol del mediodía.
    
    —No es Portofino, pero sirve, ¿eh? —bromeó Arnau guiñándole un ojo a Miguel, consciente de la comparación inevitable con la lujosa villa italiana que Miguel conoció semanas antes.
    
    —Prefiero esto —contestó Miguel sinceramente, dándole una palmada en el hombro.
    
    Descargaron las cosas, asignaron camas (dos habitaciones dobles; Miguel y Luis compartían una, Jordi y Arnau otra) y en menos de una hora estaban instalados. Después de un almuerzo ligero con los bocatas que traían, decidieron aprovechar el sol en el patio trasero.
    
    La tarde transcurrió perezosa y relajada. Los cuatro se tumbaron en unas viejas hamacas al sol primaveral, con latas de cerveza en mano. Jordi liaba un porro con maestría mientras Arnau ponía algo de música chill-out en un altavoz portátil.
    
    —Así sí, joder… —suspiró Luis con gafas de sol puestas, dando un largo trago a su cerveza.
    
    —¿Qué? ¿Una noche de desenfreno y ya está mayor? —se mofó Jordi. Conocía bien a Luis y su tendencia a empalmar fiestas, así que lo encontró sospechosamente tranquilo.
    
    Luis le dedicó un corte de manga flojo—. Cállate, que no dormí nada estudiando, imbécil.
    
    Miguel casi escupe la cerveza de la risa, recordando a qué se debió realmente la falta de sueño. Arnau y Jordi notaron su expresión y ambos se incorporaron curiosos en sus hamacas.
    
    —¿Qué os traéis? —preguntó Arnau entornando los ojos.
    
    —Nada, que Luis es ...
    ... un puto empollón —improvisó Miguel encogiéndose de hombros.
    
    —Sí, sí… empollando estabas fijo —soltó Jordi de inmediato, captando la indirecta con su habitual astucia para lo sexual—. ¿Qué pasó anoche, eh?
    
    Luis miró a Miguel y no pudo contener una sonrisilla pícara. Quizá fueron las birras ya en su sistema, o el ambiente distendido, pero sintió que no le importaba contarlo. Total, entre ellos ya había confianza de sobra.
    
    —A ver… es que Miguel y yo… —empezó Luis.
    
    —Nos hicimos una paja juntos —terminó Miguel de golpe, directo al grano, con una media sonrisa desafiante.
    
    Arnau casi se atraganta con su sorbo; Jordi abrió los ojos como platos.
    
    —¿Qué? ¿Cuándo? —soltó Arnau incorporándose del todo.
    
    —¿Anoche? —Jordi parecía sinceramente sorprendido y… ¿excitado? Había una nota de interés inusual en su voz—. ¿En plan cada uno la suya, o…?
    
    Miguel rio ante la reacción—. Tranquilos, cotillas… no fue anoche —aclaró, disfrutando del dramatismo—. Esto fue hace meses, la verdad. Pero nunca os lo contamos.
    
    Jordi y Arnau intercambiaron una mirada de incredulidad. Arnau apagó la música para prestar total atención.
    
    —Explica eso, coño —demandó Arnau.
    
    Luis se sentó al borde de la hamaca, encendiéndose un cigarro antes de hablar—. Pues veréis… Aquella noche, después de la fiesta… cuando todos dormíais.
    
    —¡Lo sabía! —exclamó Jordi de repente, señalándolos—. ¡Lo sabía! Esa noche os vi salir al pasillo a los dos medio en bolas. Me olió raro, pero iba tan pedo que me ...
«12...232425...36»