1. Compañeros - Capítulo 22: La que te debía


    Fecha: 09/06/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... su glande saliendo y escondiéndose bajo el prepucio rítmicamente.
    
    —Joder… esto es fuerte —susurró Arnau desde el otro extremo, pero su mano no detenía el vaivén sobre su erección, ahora completa.
    
    —Cállate y disfruta —bromeó Jordi, su voz ya tomada por el calentón.
    
    Así lo hicieron. Cada uno concentró la mirada en distintos puntos: Arnau no quitaba ojo de la pantalla, mordiendo su labio inferior; Jordi alternaba entre mirar la porno y espiar sin disimulo las vergas de sus colegas; Miguel cerraba los ojos a ratos, saboreando cada sensación y el morbo de sentirse rodeado de sus amigos haciendo lo mismo; Luis observaba a Miguel de reojo, excitado al escuchar los pequeños jadeos que su mejor amigo soltaba.
    
    El nivel de confianza era tal que enseguida empezaron a surgir pequeños comentarios cachondos:
    
    —Buah, menudas tetas la rubia… —soltó Luis, respirando agitadamente mientras su puño golpeaba suave contra su pelvis.
    
    —Mírala cómo chupa, joder… —añadió Arnau, ya con el ceño fruncido, perdido en la fantasía.
    
    Jordi aceleró el paso, dejando su glande viscoso de líquido preseminal—. Chupa mejor Carlota, fijo… —dijo con atrevimiento, mirando a Miguel.
    
    Miguel soltó un gemido y replicó sin pensar—. Uf, ni te imaginas… —Sus ojos estaban fijos en la pantalla, pero en su mente se reproducía el recuerdo fresco de Carlota tragándosela en el probador ayer mismo.
    
    Eso hizo reír a Arnau entre jadeos—. Cabrón, qué suerte la tuya…
    
    —Cualquiera de las nuestras te la ...
    ... chupa si se la pides —apuntó Luis a Arnau, refiriéndose a las chicas de su grupo—. Marta le haría un apaño a tu rabo en cero coma.
    
    Arnau gruñó de risa—. Me lo apunto… ahh… —Un gemido le interrumpió: acababa de deslizar la mano sobre su glande con algo de presión y se le fue la voz.
    
    La temperatura subía. El aire olía a hierba, sudor y sexo. Los cuatro cuerpos masculinos brillaban de sudor en mayor o menor medida. Miguel notó que su propio muslo estaba pegajoso por el contacto ocasional con el de Luis al moverse; se dio cuenta de que se habían juntado tanto en el sofá que prácticamente hombros y piernas se tocaban, pero ya nadie parecía reparar en eso.
    
    —Cabrón… me vas a manchar… —murmuró Luis con media sonrisa sin dejar de cascársela, al sentir la rodilla de Miguel rozarle.
    
    —Estás igual, mírate… —devolvió Miguel. Miró hacia abajo: en efecto, la mano de Luis resbalaba tan rápido y su glande estaba tan lubricado que gotitas de precum salpicaban su propio muslo y, de paso, cayeron sobre la rodilla de Miguel también—. Eh, cerdo —rio.
    
    —Tranquilo, ahora te apunto pa’l otro lado —se rió Luis, desviando exageradamente su pene hacia su costado izquierdo para provocarlo.
    
    —Como niños, hostia… —gruñó Jordi, pero no pudo terminar la frase: su propia corrida le llegó sin avisar.
    
    Con un gemido corto, Jordi tensó las piernas y su verga comenzó a disparar. Un chorro de semen salió despedido en parábola, cayendo… directamente sobre la mano de Arnau, que estaba pajeándose a su ...
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