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Compañeros - Capítulo 22: La que te debía
Fecha: 09/06/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... más: agachó la cabeza y capturó uno de esos pezones con su boca. Alicia soltó un gemido—. Ah, sí… —Llevó una mano a la nuca de Miguel, animándolo a seguir. Él lamió y chupó el pezón con dedicación, pasándolo entre sus labios, dándole pequeños tironcitos. Con la mano libre, amasó el otro pecho, sintiendo el peso y la suavidad en su palma. Alicia gemía bajito, arqueando la espalda para ofrecerle más. Miguel bajó la otra mano por su espalda hasta el borde de la falda. Con determinación, la deslizó debajo de la tela, encontrando las bragas de Alicia. Frotó por encima de la tela de encaje su coño, notándola ya ardiendo. —Qué malas somos las de pueblo, ¿eh? —susurró Alicia con tono travieso, refiriéndose a lo húmeda que estaba ya. Miguel sonrió contra sus pechos—. Malísimas… —Y con un movimiento rápido, bajó la braguita por sus muslos. Alicia se la quitó con una patada y se apresuró a desabrochar los vaqueros de Miguel. Mientras él terminaba de desnudarla, ella metió la mano en sus calzoncillos y cerró los dedos alrededor de su verga rígida. —Hostia… —murmuró al notar la envergadura. Sacó el pene de Miguel hacia afuera, liberándolo—. Me llevé el premio gordo. Miguel rió suavemente, gimiendo luego cuando Alicia empezó a masajearlo de arriba abajo con habilidad. Ella acariciaba su glande con el pulgar, repartiendo el líquido preseminal que ya rezumaba. —Chúpamela —pidió él, sin poder aguantarse. Alicia se dejó caer de rodillas sobre el suelo de ...
... madera del recibidor, quedando frente a la entrepierna de Miguel. Sin apartar la mirada de sus ojos, sacó la lengua y la paseó lentamente desde la base del tronco hasta la punta, saboreándolo. Miguel apoyó la espalda contra la pared, abriendo ligeramente las piernas para darle mejor acceso. —Así… muy bien… —susurró, llevando una mano al cabello de ella. Alicia introdujo la cabeza púrpura en su boca, succionando con fuerza mientras sus manos atendían el resto del miembro, una en la base y otra acariciando los testículos tensos. Poco a poco fue tomando más adentro, alternando chupadas profundas con jugueteos de lengua en la punta. Miguel lanzaba pequeños gemidos bajos, tratando de no derrumbarse de gusto. La visión era magnífica: Alicia, morena y voluptuosa, de rodillas en el pasillo medio iluminado, con sus labios pintados de rojo rodeando su polla empapada. Sus propios gemidos de satisfacción se mezclaban con los de él, dándole feedback. Tras un rato deleitándolo, Alicia sacó la verga de su boca con un pop húmedo y sonrió, limpiándose la comisura—. Quiero más de ti… —dijo con voz ronca. Se levantó y tomó a Miguel de la mano, llevándolo a tientas por el pasillo hasta su habitación. Era un cuarto femenino con paredes claras y posters de grupos, pero Miguel apenas pudo fijarse en detalles antes de verse empujado sobre la cama. Cayó sentado en el colchón y Alicia se puso a horcajadas sobre él al instante. Aún llevaba la falda puesta, pero la subió a su cintura, ...