-
Obedecí las órdenes de un lector (3)
Fecha: 09/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Livida, Fuente: TodoRelatos
... precisamente mis bragas las que me preocupaban. ¿Y si le daba por asomarse por cualquier motivo? Bueno, pues mis temores no tardaron en verse confirmados. En un momento dado, al chico se le cayó el bolígrafo bajo la mesa. Normalmente hubiese dejado que lo recogiera él mismo. Pero estaba tan tensa que me apresuré a agacharme para buscarlo. Así que, de pronto, estaba en el suelo a cuatro patas ante mi alumno. Mi falda quedaba a su alcance, así que bastaba que la levantase un poco para que viese no solo mi anatomía al completo, sino también las marcas de los latigazos y aquella letra escrita en mis nalgas. Me sentí más vulnerable que nunca. Por suerte, una mirada de extrañeza por su parte y una risa nerviosa por la mía fue todo lo que sucedió. Una vez se fue, corrí a contarle la experiencia al verdadero culpable. Rió, rió de nuevo. “Seguro que se te moja el coño con lo puta que puedes llegar a ser”. La frase más vulgar que había pronunciado hasta la fecha. Pero tenía razón… una vez sola y relajada me toqué leyendo aquella frase y pensando, incrédula, hasta donde había llegado… Ese mismo fin de semana quedé con un chico con el que me veo ocasionalmente. Os lo cuento porque es la primera vez que noté que me faltaba algo. Es un tío muy dulce, siempre nos lo pasamos bien, pero durante el sexo no dejaba de pensar en lo que realmente me hubiese gustado que me hiciera. Preferí no confesárselo y tampoco lo haré aquí, pero os los podéis imaginar... A diferencia de los ...
... anteriores, este orgasmo tuve que fingirlo. ¿De verdad ahora tenía que sentirme dominada para correrme? Me resistí, de nuevo, a creerme una cosa así. El domingo lo tenía completamente libre, y mis compañeras no estarían en casa en todo el día, así que, quien ya sabéis decidió aprovecharlo. Quería jugar conmigo, me dijo. Pero para ello tendría que cumplir con una orden pendiente: depilarme el coño por completo. Creo que él se esperaba que me volviese a negar, y así estuve a punto de hacerlo. Por suerte para él, después de lo insatisfecha que me había quedado el día anterior, también me apeteció jugar. Así que… sí, estaba a punto de renunciar a algo que para mí era una especie de declaración de principios y que había sido parte de mi durante años. No era el primer hombre en sugerirme que me depilara, pero hace tiempo que lo tenía como una línea roja que no pensaba cruzar. Y eso que me he llegado a poner borde por este tema, pero supongo que a veces la vida, o un tío en este caso…, te pone en tu sitio sin que te lo esperes. Le di un par de vueltas, no creáis que para mí resulta fácil. No solo me supone una íntima humillación, sino que tendría otras consecuencias. Mis compañeras de piso seguro que me harían algún comentario, pero decidí que ya se me ocurriría alguna excusa. Y a las del gimnasio también les iba a extrañar, pero no creo que me dijesen nada, tampoco es que fuese para tanto, lo que pasa es que no soy la clase de chica que se depila el coño para contentar a nadie. ...