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Obedecí las órdenes de un lector (3)
Fecha: 09/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Livida, Fuente: TodoRelatos
... cumpliendo escrupulosamente su castigo. Entregarle mi tiempo, en silencio y desnuda en mi habitación no hizo más que excitarme aún más y enterrarme aún más en la sumisión. Llegados a este punto no os negaré que hubiese hecho casi cualquier cosa que me hubiese ordenado, estaba muy cerca de romperme en pedazos. “Buena chica”, recibí finalmente como premio. Ahora quería que me tumbase bocarriba en mi cama. “Sí, amo, ahora mismo”. Tendría que abrir las piernas ofreciendo mi coño e imaginarme que él estaba ante mí. “Ábretelo, dime qué quieres que meta por ahí”. “Tu polla, amo”, supliqué separando mis labios con una mano y acariciando mis pechos con la otra. Por fin, decidió que era momento de que me tocara, de que me introdujera los dedos como si de su miembro se tratara. “¿Quién se ha depilado como una zorrita?”. ”Yo, amo”. “¿De quién es ese coñito rasurado? “Tuyo, amo”, concedí mientras me penetraba a mí misma. “Bien, zorrita. Ya vas aprendiendo. Prueba esos jugos. Dime a que saben”. “A zorrita sumisa, amo”, le escribí como pude chupando mis dedos pringosos antes de volver a metérmelos dentro. “Ufff, ricos. Ahora fóllate la boca con una mano y el coño con la otra. Y córrete, perra”. La contundencia de su orden me llevó al culmen de la excitación. Desnuda, sudada, cachonda, expuesta y follándome el coño y la boca, me rendí, me habían derrotado. Era como si me hubiesen arrebatado todo poder sobre mi propia voluntad. Estaba a punto de correrme y lo único en lo que era ...
... capaz de pensar era en lo evidente: me había convertido en una sumisa. No podía seguir negándolo. Ahora lo sabía, deseaba seguir órdenes, verme humillada, sometida. Me habían conseguido domar y es como si aquella parte orgullosa de mi personalidad hubiese sido conquistada por la que deseaba ser dominada. Contradictorio, pero así era. Apenas queda nada ya de la chica soberbia y arrogante que fui. Lo admito, ahora veía en mi lo que realmente era, una zorrita sumisa…. Con mis dedos saliendo y entrando de mí y con el resto de cuerpo paralizado y la mirada perdida, un orgasmo me sacudió haciéndome convulsionar. Postrada en mi cama, descansé hasta rendirme a un sueño profundo. EPÍLOGO Me despertó un calor inusual. Aquella temperatura impedía pensar en otra cosa y tuve que esperar para recuperar el resto de mis sentidos. Fue el brillo frío de los paneles de control lo primero que me ofrecieron mis ojos. Enseguida comprendí que era pasajera de una nave transgaláctica HZN-44J. No recordaba los porqués, mi último sueño había durado casi tres décadas, pero sí sabía que aquel era el modelo fletado para los traidores y propulsado en trayectoria directa hacia la estrella más ardiente del Sistema. No necesitaba girarme para percibir la luz de aquel cuerpo celeste llenándolo todo. Su luz titilaba especialmente en los ojos de un enorme pez gato que ocupaba una gran tanque de agua instalado al fondo del módulo en el que me encontraba. Me miraba hierático. El fin era inminente. Y ambos ...