1. Dos amigos de mi hijo me follan por todos lados


    Fecha: 16/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos

    ... por todas mis hendiduras!, era como si te dijeran, ¿qué quieres para comer? Polla de primero. ¿Y de segundo? Más polla.
    
    —Me quedo con vuestras dos pollas.
    
    —No imaginaba que fueras tan puta Pilar.
    
    No me tenía por eso, me consideraba una mujer educada y sensible, pero la situación que se había formado esa noche, me estaba convirtiendo en una yonky del sexo.
    
    —¡Me tenéis a cien entre los dos! —respondí completamente entregada al ritmo que marcaba Adrián
    
    Mi metamorfosis era total. Parecía que era cierto que me estaba volviendo una verdadera zorra. Adrián quería disfrutar todo lo que pudiera antes de morir en la orilla de mi coño. Yo debería llevar 3 orgasmos ya y aún así, no sentía prisa por que acabara.
    
    Sin ser capaz de detectar por donde recibía más placer, si por mi coñito o por mi boca, no paré de chupar la polla.
    
    Como si estuvieran haciendo una parrillada, me dieron la vuelta, y sujetándome Teo, me alzó sobre Adrián, tendido en la cama, me empotró literalmente en él, comenzando a recibir los traqueteos de su movimiento, mientras me sujetaba las tetas por detrás.
    
    A la vez que me penetraban, sentía la excitación de sus palabras. Nunca me habían hablado así. «Que bien follas Pilar», «Qué buena estás», «no voy a parar de follarte».
    
    ¿Tenía que elegir todavía? No era necesario. Tenía a los dos machos para mí. Me sentía súper excitada.
    
    —No paréis...me encanta.
    
    Aceleró sus movimientos. Teo me besaba mientras me follaba su amigo. Me masajeaba las ...
    ... tetas con fuerza. Parecía que me había subido en un tío vivo del placer, con su polla frotando mis labios, entrando y saliendo. Subí hasta el infinito y desde allí caí en una corrida increíble. Lejos de aplacarme, me estimuló hasta galopar sobre mi corcel como un jinete eléctrico y conseguir derrotar a Adrián que cayó muerto en combate, como los buenos corredores. Se apartó para dejar su lugar a Teo, cuya polla seguía erguida.
    
    —Así me gusta niñato, que hayas reservado tu pollita.
    
    Impaciente por follarme, entró a saco en mi vagina, un poco maltrecha de tanto polvo esa noche.
    
    —Me duele un poco —dije escocida.
    
    Le cambió su cara, no esperaba mi rechazo.
    
    —Ven, vamos a terminar contigo —le consolé.
    
    Si no podía ofrecerle mi coño, le ofrecí mi boca. La acaricié con sumo cuidado y comencé a chuparla como quién degusta un helado. Me gustó tanto el sabor que comencé a chupar y a sacar, chupar y sacar. Al sentir la boca de Adrián en mi coño, aceleré hasta que la mirada de Teo se puso vidriosa y un ligero si, si, si me avisó de que se iba a correr. Próximo a descargar, aguantó hasta que me oyó gritar a mí, alcanzada por un nuevo orgasmo que la lengua de Adrián en mi coñito, me provocó y se dejó ir. Yo dejé que llevara su ritmo y llenara mi boca de semen.
    
    Ya más calmados, nos abrazamos, a la vez que con sus besos limpiaba el semen que chorreaba por la comisura de mis labios.
    
    —Uff esto es maravilloso —exclamé.
    
    Se tumbaron cada uno a un lado mío, abrazándome con ...