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Presa escurridiza - Cap 2
Fecha: 23/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
Capítulo Dos Unas pocas millas más allá llegaron a algo que Kimberley no se había esperado en absoluto. El sendero iba directamente a través de un estrecho paso en una alta alambrada. La valla abarcaba hasta donde se podía ver, lo que no era nada más que hasta los bosques en cualquier dirección. “¿Qué demonios es esto?” preguntó sin dirigirse a nadie en particular. “¡Anda!” soltó Cat. “¡Una valla! Tiene que marcar el límite.” “¿Qué límite?” resopló Bárbara mientras se ponía a su altura. Kimberley se dio cuenta de que había estado inconscientemente caminando más deprisa para intentar escapar del radio de acción de la charla constante de Cat. Cat se había adaptado fácilmente. Parecía tener una reserva sin fin de alta y crujiente energía. Bárbara había intentado seguirlas pero siempre se quedaba un paso o dos o diez por detrás. “Es fácil.” Sonrió Cat, señalando la valla. “Puedo imaginarlo: a este lado… no se caza, al otro lado… se caza.” “Eh-eh.” Kimberley contempló la valla cautelosamente. “¿Cómo vamos a llegar a Gordburg entonces?” “Supongo que estaremos bien mientras sigamos por el sendero,” dijo Cat. “La población no puede estar mucho más lejos.” “Espero que sea así.” Bárbara se pasó la parte de atrás de la mano por la frente. “No puedo ir a vuestro ritmo mucho más tiempo.” “Podríamos descansar aquí un momento,” sugirió Cat. “Oh… no.” Se opuso Kimberley. Bárbara querría prolongar cualquier descanso, y Cat no pararía de hablar mientras ...
... descansaban. No es que le disgustara Cat… pero es que parecía que no se callaba nunca. Al principio Kimberley había pensado que se debía precisamente a toda aquella energía que parecía tener, pero al cabo de un rato llegó a la conclusión de que Cat era presa de un ataque de charla, al menos en parte, porque estaba nerviosa. Tenía sentido; Kimberley también estaba nerviosa… pero, ¿no podría Cat limitarse a morderse las uñas o algo similar? “Si la población está cerca, creo que deberíamos seguir hasta que estemos allí. Luego podremos descansar en un sitio civilizado.” “¡Por mí está bien!” Asintió Cat vigorosamente. Bárbara se limitó a mirar como si no pudiera creer que su mejor amiga pudiera decir una cosa así. Gordburg no estaba nada lejos de la valla. Otros veinte minutos de caminata y salieron de los bosques, y allí estaba. “¡Eh, uau!” Exclamó Cat cuando se detuvieron en el extremo de una calle ancha y polvorienta. “¡Mirad eso!” Parecía como una gran población de una antigua película del oeste; filas de edificios de madera, la mayoría de uno o dos pisos de altura con señales de madera pintada, pasarelas cubiertas, anchas, de tablas en vez de aceras… todo lo que faltaba, pensó Kimberley, era una diligencia entrando en la ciudad y tal vez un tiroteo. Podía ver algunas personas, pero ninguna vestida como vaqueros, y todas parecían holgazanear a la sombra de las pasarelas. “Esto es… LA BOMBA!” casi chilló Cat. “Solo espero que tengan agua corriente.” Kimberley se mostró ...