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Mi primera vez - Parte 2
Fecha: 25/06/2026, Categorías: Gays Autor: LorienWhisper, Fuente: TodoRelatos
... gigante en forma de corazón. Otro me cantó una versión rara de “las mañanitas” con guitarra. Yo no dejaba de sonreír. Pero lo mejor vino al final. Uno a uno, todos se fueron despidiendo. La casa empezó a quedarse en silencio. Solo quedó una luz cálida encendida en la sala, y la música de fondo bajita, como si no quisiera interrumpir. Simón cerró la puerta cuando salió el último. —¿Y ahora? —le pregunté, sin saber si era momento de irme o quedarme. Él se me acercó despacio, con una media sonrisa. —Ahora… quiero hablar contigo un segundo. Nos sentamos en el sillón. Él alzó una botella medio vacía de refresco, como para decir “ya no hay más fiesta”, y la dejó sobre la mesa. Se estiró, se acomodó el cuello de la camiseta, y luego se quedó viéndome. Directo. Con esos ojos suyos que siempre parecían saber más de lo que decían. —No he dejado de pensar en ti desde ese día en las duchas —me dijo, así, sin rodeos. Mi cuerpo entero se tensó. Él lo notó, y sonrió. —No solo por lo que hicimos —siguió—. Que fue… hermoso. Intenso. Pero porque desde ese momento entendí que esto no era un juego. Que no eras alguien más. Me quedé mirándolo. Sentía que el corazón me daba golpes en la garganta. —Y no quiero quedarme solo con eso —dijo él—. No quiero que lo que pasó allá se quede como una anécdota caliente entre dos amigos que se gustaban. Yo quiero estar contigo. Formalmente. Mi cabeza se nubló un poco. No por confusión. Por ...
... emoción. —Simón… —Ya sé que te lo dije ese día, que me gustas, que sé que tú también sientes algo —agregó—. Pero eso fue en un momento muy distinto. Ahora quiero que lo sepas con calma, con palabras, con claridad. Me gustas, Bruno. Me encantas. Pero más allá de eso… me haces sentir cosas que no me pasaban desde hace mucho. Me siento diferente cuando estoy contigo. Más yo. Más feliz. Más… vulnerable, incluso. Y eso, para mí, vale un chingo. Lo dijo sin miedo. Sin dramatismo. Con la seguridad de alguien que no está jugando. —No quiero apresurar nada —continuó—. Ni poner etiquetas si no estás listo. Pero sí quiero que sepas que, si tú me dices que sí… yo me comprometo. A ti. A esto. Silencio. Yo solo quería abrazarlo. Besarlo. Decirle que sí, que claro que sí, que llevaba días soñando con ese momento. Pero solo pude asentir. Y tragar saliva. Y sonreír como idiota. —Yo también quiero —le dije, con voz temblorosa—. Solo que no sé hacer esto. Me da miedo cagarla. Me da miedo que… no sea suficiente. Él me tomó la mano. Suya era más grande, más tibia, más firme. —Ya estás siendo suficiente —me dijo—. No tienes que demostrar nada. Solo estar aquí… ya es todo. Y no sé cómo fue que pasó. Solo sé que estábamos más cerca. Y luego… él me besó. Y yo lo besé de vuelta. Y esta vez, no hubo dudas. Ni filtros. Ni miedo que me frenara. Solo boca, lengua, aliento. Simón me sostuvo con fuerza, me recostó con cuidado en el sillón, y siguió besándome ...