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La familia del marido de mi hermana (19)
Fecha: 15/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos
... la cabeza, aunque fuese el pelo liso de la peluca, disfrutando de ese comienzo de mamada. Empezó a chupar de forma deliciosa, tragándose en cada impulso, algún centímetro más de la dura y venosa carne. Miré cómo abría la boca para poder tragar toda la anchura del miembro que la llenaba. Cómo si hubiese hecho un curso detallado, fue avanzando lentamente mientras con la otra mano amasaba los huevos. Noté cómo el duro glande chocaba con la estrechez de su garganta y sonreí al percibir cómo le daba una pequeña arcada. Se la sacó de la boca cogiendo aire y con la vista desviada hacia arriba para verme la cara de cabroncete que tenía en ese momento. - Quizás es demasiado grande. – la piqué de nuevo. - ¿Crees que no voy a poder? Su tono desafiante me encantó. Cada vez me encantaba más toda ella. - Quizás en un sitio más cómodo te sería más fácil. Agachada y con esas sandalias altas podrías perder el equilibrio. - Llevas razón. Esto es una estupidez pidiendo estar los dos cómodamente desnudos en casa. Me subí los pantalones y fuimos hasta el coche para volver a la casa. Por el camino, fue manoseándome la polla por encima del pantalón para que no perdiese la dureza. Me sonreía pícaramente demostrándome el baño de felicidad que iluminaba su bello rostro. - ¿Crees que te la podrás tragar entera? – la volví a picar bromeando. - Si Gertru a podido, yo también podré. – dijo con convicción. - Creo que cuando os conozcáis mejor podréis hablar de muchas ...
... cosas. – insinué – Sobre todo, será muy interesante lo que ella te pueda contar a ti. - ¿Crees que me contará sus experiencias? - Estoy segundo ello. Gertru necesita tanto como tú tener una amiga íntima con la quien poder hablar. Se quedó un rato pensativa mirando cómo pasaban los árboles a gran velocidad, pero sin soltarme la polla aferrada por encima del fino pantalón. - ¿Sabes una cosa? - Dime. - No sé… Quizás sea una tontería, pero las veces que he coincidido con ella he percibido una sensación extraña. - ¿Extraña? - Bueno… diferente a la que he sentido cuando hablaba con otras mujeres. Es como si… tuviese algo especial que me atrajera. - Me dijiste que no te parecía guapa. - Y no lo es, pero… tiene algo… que me produce como un agradable cosquilleo. Me sorprendí gratamente al pensar que eso podría ser una atracción sexual aunque Sara todavía no lo supiese, pues me venía fenomenal para los planes que cabalgaban por mi retorcido cerebro. - Estaría bien que se lo dijeras cuando os veáis. Quizás a ella le pase algo parecido. Llegamos a la casa y nos quitamos la ropa con rapidez. Sara se sirvió un ron y a mí me puso un whisky. - Esto me suavizará la garganta, jajaja. – bromeó después de bebérselo de un trago y servirse más. Me había sentado en uno de los sofás del salón, en calzoncillos, y ella seguía de pies subida en las altas sandalias con tan solo la bonita ropa interior. Las preciosas tetas se le expandían por el pecho sin que el ...