1. El Juego Oscuro del Tabú - Parte 3


    Fecha: 18/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: LaDiablita, Fuente: TodoRelatos

    ... mientras la llevaba escaleras arriba.
    
    Astrid se quedó paralizada, el vaso resbalando de sus manos. El mensaje final llegó entonces:
    
    "Tu turno será el próximo. Prepárate."
    
    El mensaje brillaba en la pantalla del teléfono como una sentencia inapelable. Astrid respiró hondo, el eco de los gemidos de su madre bajando por las escaleras y mezclándose con las risas ebrias de los invitados. Sus ojos se encontraron con los de su padre, quien observaba el juego con una mezcla de excitación y frustración mientras las fichas se acumulaban frente al contador Suárez.
    
    —Papi— susurró, acercándose a su oído con una sonrisa tensa que ocultaba el temblor en sus labios—. Me puedes apostar si quieres.
    
    Su padre giró lentamente la cabeza, sus ojos oscuros escudriñando su rostro con una intensidad que le erizó la piel.
    
    —¿Estás segura?— preguntó, la voz ronca por el whisky—. Sabes lo que pasa cuando uno pierde, ¿verdad?
    
    Ella asintió, los dedos jugueteando con el borde de su vestido mientras otro gemido agudo de su madre cortaba el aire.
    
    —Sí, papi— murmuró, bajando las pestañas—. Puedo escuchar a mamá… parece que lo está disfrutando.
    
    La verdad era que Rosario sonaba como una mujer poseída, sus gritos sofocados por las paredes pero no lo suficiente como para ocultar el ritmo acelerado de los golpes contra la madera, el jadeo masculino del señor Rojas marcando el compás de su humillación.
    
    Su padre soltó una risa baja, los nudillos blanqueando alrededor de su ...
    ... copa.
    
    —Siempre fuiste mi niña valiente— dijo antes de volverse hacia la mesa—. Apuesto a mi hija en la siguiente mano.
    
    El silencio que siguió fue breve pero eléctrico. Los ojos de los jugadores brillaron con interés lascivo, las miradas recorriendo el cuerpo de Astrid como manos invisibles. El ingeniero Márquez, un hombre de cincuenta y tantos con una sonrisa de depredador, lamió sus labios secos.
    
    —Acepto la apuesta— anunció, arrojando sus fichas al centro.
    
    Las cartas se repartieron con una lentitud cruel. Astrid observó cómo su padre fingía concentración, pero notó el temblor en sus dedos cuando levantó sus naipes. Sabía, con una certeza que le quemaba el estómago, que él perdería adrede.
    
    —Me planto— declaró su padre demasiado pronto, mostrando una mano mediocre.
    
    Márquez sonrió, revelando un full de reinas y sietes.
    
    —Parece que la noche es mía— dijo, levantándose con elegancia falsa mientras desabrochaba el primer botón de su camisa.
    
    Astrid no tuvo tiempo de reaccionar antes de que una mano fuerte la agarrara por la muñeca.
    
    —Aquí mismo— ordenó Márquez, tirándola hacia el centro de la sala, donde una mesa auxiliar había sido despejada misteriosamente—. Quiero que todos vean lo que el azar me regaló.
    
    La habitación estalló en murmullos excitados. Astrid sintió docenas de ojos sobre ella mientras Márquez la empujaba contra la superficie fría de la mesa, sus manos empujando su vestido hacia arriba hasta revelar que no llevaba nada debajo.
    
    —Miren esto— gruñó el ...
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