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Ola de calor
Fecha: 28/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
... hacían ciertas cosas. -¿Quieres que parece? -No, por favor. Me arrodillé en el suelo de madera, moviendo un poco la mesita del centro, le hice separar las piernas un poco más para tener espacio, le pedí que se echara un poco más hacia adelante, ella se colocó como pedí y pude meter la cabeza entre sus piernas, lamí la cara interior de su muslo y sentí cómo se estremecía, desde ahí pude oler su sexo, tenía un leve aroma a gel de ducha, y el inconfundible olor a coño, pero muy apagado. Sin dudarlo, me abalancé sin miramientos a comerse el coño, Rosa se retorcía de placer mientras mi lengua jugaba con sus labios, subiendo y bajando por ellos, entrando alguna vez en su interior, lo cual le provocaba algún leve gemido, decidí meterme un poco dentro de ella, salivando su hueco, puesto que estaba algo seco, cuando vi que empezaba a arquearse ataqué su arrugado clítoris con mi lengua, Rosa empezó a revolverse sin control, estaba claro que estaba disfrutando y que el orgasmo estaba por llegar, cuando pasó puso las dos manos en mi cabeza y me apretó con tal fuerza que creí que me iba a meter dentro de su vagina, explotó entre gritos jadeantes en un potente orgasmo. Después conseguí que me soltara y pude coger aire, la miré satisfecho, estaba con todo el pelo revuelto en la cara, recostada contra el respaldo con los ojos cerrados y tratando de respirar con normalidad, boqueaba como un pez. -¿Te ha gustado? -Me ha encantado, nunca había sentido algo así. -Te dejaré ...
... descansar un poco. -Gracias, ahora me vendía bien tumbarme un poco. -Ven. La cogí de las manos y la guié hacia mi cama, ahí íbamos a estar más cómodos los dos, ella dejó que la llevara, puesto que las piernas le temblaban una barbaridad. La habitación tenía la persiana un pelín más levantada, así que teníamos algo más de luz, ese lado daba hacia el este, así que el sol a esa hora no pegaba en ese lado. Cuando se tumbó se deslizó un poco hacia un lado para dejarme sitio, mi cama es grande, así que no había problemas de espacio, me tumbé a su lado, los dos boca arriba con las cabezas giradas en la almohada para mirarnos a los ojos. -Estamos mejor aquí. -Si, es más espacio que el sofá. -No, me refiero a que prefiero estar aquí, la habitación de tus padres está justo encima de la mía, y Manolo está echando la siesta, no creo que sea buena idea que nos pueda llegar a oír. -¿Oír de qué? -Por favor, no me tomes por tonta, sé por qué un hombre lleva a una mujer a la cama. Sé lo que va a acabar pasando. -Tienes razón, por cierto, ¿Qué coño le has dicho a él? -Que subía a ayudarte a limpiar, porque estás solo y los jóvenes sois muy dejados. Además, así te agradezco que hayas arreglado la cafetera. -Ya… y vienes con los labios pintados y sin bragas… -Te queda mucho por aprender, a estas alturas de la vida no se fija, para nada, en esas cosas. -Pues por mi puedes subir las veces que quieras sin bragas. Rosa tuvo la iniciativa de besarme esta ...