1. Ola de calor


    Fecha: 28/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos

    ... comido una polla?
    
    -No.
    
    -¿Nunca has follado por el culo?
    
    -Por eso has hecho el comentario del lubricante, claro. Date cuenta de que en mi época esto también era para divertirnos, pero se usaba para hacer hijos, las otras partes como tú dices son una para comer y otra para cagar.
    
    -Bua, pues si me dejaras yo te daría por todas partes.
    
    -¿Y quién te ha dicho que no te deje?
    
    -¿De verdad?
    
    -Veamos, le acabo de ser infiel a mi marido con el hijo de los vecinos de encima y encima he disfrutado. ¿Acaso va a cambiar algo?
    
    -No, supongo que no.
    
    Estuvimos un rato así tumbados. Rosa me dijo que le apetecía un café, le dije que podíamos tomar uno. Nos levantamos y Rosa se fue para la sala, la seguí y le pregunté qué quería, respondió que ponerse el batín, le dije que lo dejara donde estaba, ella argumentó que le daba vergüenza ir en pelotas por la cada, le dije que estaba mejor así, ella sonrió y decidió seguir como estaba, fuimos a la cocina, allí le dije que se sentara en una silla, que me iba ocupando yo, eché café en polvo en la cafetera, rellené el agua y la puse en marcha, Rosa no pudo estarse quieta y se puso a trastear en los armarios en busca de tazas, me quedé embobado viendo ese culo, no pude evitarlo e hice un viaje rápido a la habitación, cuando volví ella había localizado las tazas y las tenía en la mesa, volvía a ella con las cucharillas, aproveché que se encontraba frente a la mesa para cogerla suavemente de los hombros para empujarla un poco, ella ...
    ... comenzó a inclinarse un poco sobre ella, hasta que entendió que la estaba haciendo recostarse sobre ella.
    
    -¿Qué haces?
    
    -Shhhh, tu a partir de ahora intenta relajarte lo máximo posible.
    
    -Contigo es bastante difícil.
    
    -Tranquila.
    
    Rosa pegó la cara contra la mesa y yo me agaché tras ella, vi ese esplendoroso culo de nalgas arrugadas ante mi, se las separé con las manos y metí la lengua en su culo, ella gimió porque le gustó ese contacto y porque no se lo esperaba. Le di varios lametones en la raja y me concentré en ampliar el tamaño de su ojete con la lengua. Después abrí el lubricante que había ido a recoger a mi cuarto y le aplique en el culo como si fuera un ungüento, después me eché en el índice y presioné el dedo en su culo hasta que este empezó a aceptarlo, cuando pude mover el dedo con libertad en su culo añadí más lubricante y sumé un segundo dedo que rápidamente ya tuvo dentro, Rosa agarraba el mantel con fuerza mientras gemía, cuando vi que estaba listo acerqué un taburete y puse un pie en la barra del medio para darme un poco de altura cómoda en el pie. Embadurné mi polla en lubricante y la coloqué en la entrada de su ano, un ano virgen a los casi 70 años y que ahora era para mí. Mi capullo empezó a desaparecer dentro del culo de la vecina. Rosa lanzó un gritito ahogado.
    
    -¿Estás bien?
    
    -Si, duele un poco.
    
    -¿Quieres que pare?
    
    -No, ni se te ocurra, quiero que lo hagas.
    
    Fui empujando más la polla, añadiendo lubricante en abundancia, no quería ...
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