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Aprendiendo con maduros (1)
Fecha: 29/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Nuria, Fuente: CuentoRelatos
... nalgas en cada una de sus embestidas. Mi ano finalmente se acostumbró a la verga, no voy a decir que me resultara placentero, pero sí que la sensación de dolor había desaparecido, y cuando Carlos percibió que ya no me dolía fue cuando empezó a embestirme con la fuerza de un toro. No tardó mucho en correrse llenado por completo mi culo de semen, una sensación que tengo que reconocer me gustó mucho. Me limpie en el baño nos abrazamos y nos dormimos. Desde entonces he probado el sexo anal unas cuantas veces y sin ser algo que me vuelva loca tengo que reconocer que es algo que no me importa practicarlo. A la mañana siguiente desperté a Carlos de la manera que más le gusta. Me metí debajo de las sábanas y comencé a chupársela lo que hizo que Carlos se despertara entre quejidos y gemidos de placer. Lo único malo es que se corrió casi al instante algo que me fastidio porque me hubiera gustado estar jugando con él un buen rato en la cama. Nos duchamos juntos y bajamos a desayunar. Pedimos a la dueña que nos preparara unos bocadillos para poder pasar el día paseando por el monte y comer en cualquier merendero que encontráramos por el camino. A eso de las 11 salimos a pasear con nuestras mochilas. El con una camiseta y un pantalón corto y yo con la parte de arriba del bikini y la parte de abajo cubierta por una falda cortita. Después de un buen rato paseando nos sentamos a comer y nos echamos la siesta a la sombra de unos árboles donde había muy poco tránsito. Para ...
... variar me desperté yo antes que Carlos. Allí estaba él, recostado en un árbol recibiendo alguno de los pocos rayos de sol que dejaban pasar la frondosidad del bosque. Estaba muy sexy además de empalmado. Siempre me he preguntado con que soñaran los hombres para estar empalmados mientras duermen. Evidentemente era una situación que no iba a desaprovechar. Por un lado, porque me quedaba una cosa por probar durante ese fin de semana y por otro porque volvería a despertarle de la manera que más le gustaba. Así que me dedique a la tarea. Le bajé el pantalón corto, el slip y me la metí enterita a la boca. Estaba deliciosa. Dura y con un olor a macho que hacía que me excitara. Me entretuve mucho en la punta… envolviéndola con mi lengua, besándola, mordiéndola mientras una de mis manos le pajeaba y la otra masajeaba sus huevos. Carlos se despertó con un “veo que mi nenita sabe lo que tiene que hacer para que me despierte feliz y contento” y agarrándome de la cabeza comenzó a acelerar el ritmo de mi mamada. La mamada duro bastante tiempo y el momento de la corrida iba a llegar. Carlos quiso sacar su verga de mi boca, pero no le deje. La empecé a pajear con mayor velocidad sin sacarme en ningún momento la punta de la boca. Quería demostrarle a Carlos que su nenita estaba preparada para ser su putita, su zorrita o lo que él quisiera. El cuerpo de Carlos comenzó a temblar. El ansiado momento había llegado. Su polla empezó a soltar abundantes chorros de leche que se depositaron en mi ...