1. Diario de un Consentidor 200 Soledades


    Fecha: 04/08/2026, Categorías: Intercambios Autor: Mario, Fuente: TodoRelatos

    ... condiciones de hacerlo, Mario, perdería dos de sus principales activos.
    
    —Candela y tú, ya lo sé, las joyas de la corona, así os llama. No es cobardía —ya veo qué poco me valoras— es una cuestión de prudencia. Imagina por un momento que consigue que le quiten a la niña.
    
    —Imagina tú que lo hace. A continuación, Candela se hunde y abandona el Penta, yo desaparezco y Diego deja de ingresar una enorme suma de dinero. ¿Crees que no lo ha pensado? No lo va a hacer, descuida, nos está echando un pulso, pero si nos ve débiles nos derrota antes de tiempo.
    
    —Puede que tengas razón.
    
    —No te veo convencido y me preocupa, porque si yo no te veo seguro, él tampoco y va a jugar fuerte. Aunque no es eso lo que más me preocupa.
    
    —¿Entonces?
    
    —Diego va a ir a por mí en cuanto me vea. Quiero que hagas frente común conmigo. Vamos al Penta a hablar, no vamos a ninguna otra cosa.
    
    —¿Qué insinúas?
    
    —No voy a entrar en provocaciones de índole sexual, hoy no soy la nueve, soy Carmen Rojas, tu mujer, no toleres ninguna insinuación, yo no lo voy a tolerar, ¿me estás entendiendo?
    
    —Sí, claro.
    
    —¿Seguro?
    
    —¡Sí, Carmen, lo he entendido, sí!
    
    —Eso espero, no podemos desviarnos del objetivo, vamos a poner nuestras condiciones: nada de tatuaje, se ponga como se ponga; a partir de ahí, podemos negociar.
    
    —¿Seguir trabajando para él, por ejemplo?
    
    —Por ejemplo.
    
    —¿Este mismo fin de semana? No me lo puedo creer.
    
    —Si llegamos a un acuerdo en lo del tatuaje, por qué no. ¿acaso ...
    ... te parece mal?
    
    —Resulta incoherente, ¿no crees? Tú sabrás lo que haces.
    
    —Es lo que acordasteis a mis espaldas, lo que hemos hablado tantas veces, ser puta de barra de bar; te gusta y me gusta, como trabajar para Tomás, como ser la puttana de Doménico y tantas otras cosas.
    
    —¿Cosas como ser la amante compartida de Claudia y Ángel, por ejemplo?, los que te drogaron y violaron.
    
    —Por ejemplo, o ser la puta de tu socio, al que animas a dejarse de escrúpulos y follarse a tu mujer previo pago. Aunque si vamos a hablar de eso, hablemos de todo: Tú has sacado buena tajada de mis… ¿devaneos?, o te has olvidado de que mientras yo me debatía entre mantener ciertos límites con Carlos o ir más allá por complacerte —sí, no pongas esa cara, por complacerte—, ya te habías tirado a Elena en el césped del restaurante, ah, por cierto no me lo contaste, lo tuve que descubrir yo. También pasó que mientras Carlos rompía conmigo tú estabas ligando con Graciela a la que más tarde te puse en bandeja, recordarás. Durante este tiempo de… ¿devaneos, dije?, has recuperado a tu primer amor al que nunca olvidaste y de paso aprovechaste para follarte a su amiga Macarena la cual tuvo que poner distancia porque te consideraba un peligro para su matrimonio. Conque no me hables de incoherencias porque los dos hemos hecho y deshecho a nuestro antojo.
    
    —Vale, de acuerdo, tienes razón.
    
    —No quiero tener razón, se trata de recordar cómo y por qué hemos llegado a ser lo que somos. Vamos a rebajar el ...
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