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Capítulo 8: Ecos de Entrega y Traición
Fecha: 21/08/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: Gregor, Fuente: TodoRelatos
... iluminaba con una sonrisa de felicidad, como si todo el drama simplemente no existiera. La conversación duró un rato, y cuando colgaron, Mariana sintió una mezcla de celos y resignación. —Si él te pone así, debe ser un hombre excelente —dijo Mariana, tratando de sonar sincera. Claudia asintió, aún con una sonrisa en el rostro. —Sí, lo es. Es muy especial para mí. Mariana sintió una punzada de celos, pero también una curiosidad morbosa. Había algo en Daniel que la intrigaba, y la idea de que pudiera hacer feliz a Claudia la excitaba de una manera que no podía explicar. Parecía algo bueno... hasta pensó que sonaba como si estuviera dispuesta a compartirla si eso la hacía feliz. —Hablemos de él —dijo Mariana, tratando de mantener la conversación ligera—. ¿Qué es lo que más te gusta de Daniel? Claudia se recostó en el sofá, sus ojos brillando con recuerdos felices. —Todo. Su manera de ser, su sentido del humor, cómo me hace sentir segura y protegida. Es como si, cuando estoy con él, nada más importara. Mariana asintió, sintiendo una mezcla de admiración y deseo. La charla fue interrumpida por el siguiente mensaje, esta vez dirigido a Claudia. Su teléfono sonó, y ambas se quedaron en silencio, sabiendo que lo que venía no sería agradable. Claudia abrió el mensaje y leyó en voz alta: —Para el segundo reto, quiero que te vistas con una falda y nada más. Debes escribir "putita" en tu pecho. Graba un video en un lugar público, como un parque o una ...
... plaza. Quiero que te masturbes discretamente mientras hablas sobre tu deseo de ser mi esclava. Incluye frases humillantes y explícitas, y asegúrate de que, aunque sea discreta, la posibilidad de ser descubierta añada un nivel extra de excitación y miedo. Tienes dos horas para cumplirlo. Claudia palideció al escuchar las instrucciones. Mariana, aunque también sentía una mezcla de miedo y excitación, sabía que tenían que seguirle el juego. Sobre todo Claudia. —Tenemos que hacerlo —dijo Mariana, con voz firme—. Es nuestra oportunidad de acercarnos más a él y ejecutar el plan. Claudia asintió, aunque sus manos temblaban. —Sí, lo sé. Pero… es tan humillante. Tan peligroso. —Lo sé —respondió Mariana, apretando su mano—. Pero recuerda, cada palabra, cada acto, es una cuerda con la que lo colgaremos. Y esta vez, será más difícil, pero también más efectivo. Claudia respiró profundamente, tratando de calmarse. —Está bien. Lo haré. Pero necesito que estés conmigo. Mariana asintió, decidida. —Estaré contigo en cada paso. Vamos a hacerlo juntas. Mariana ya sabía que parte de todo eso implicaba. No había necesidad de redundar. Sabía que Claudia tendría que exponerse más, que la humillación sería mayor, pero también sabía que era necesario para llevar a cabo su plan. Mientras Claudia se preparaba, Mariana la observaba, sintiendo una mezcla de admiración y deseo. Sabía que lo que venía sería difícil, pero también sabía que juntas podrían superar cualquier ...