1. La bibliotecaria y su secreto (1)


    Fecha: 30/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Carloss, Fuente: CuentoRelatos

    ... dichoso libro solicitado. Al llegar a la mesa me tomó los datos y por primera vez entablé una vaga conversación con ella. Hablamos del tiempo, trabajo y cosas sin mayor trascendencia, pero observé que detrás de aquellos ojos inquietos, escondidos por unas finas gafas, se escondía una chica agradable y muy social.
    
    Pasaron las semanas y cada día que por allí pasaba la saludaba y le hacía alguna inocente broma o le contaba algo gracioso. Poco a poco me gané su confianza. Un buen día, estando sentado con la mirada perdida en su forma de andar, no me percaté que se dirigía con sonrisa maliciosa.
    
    ―¿En qué piensas chico?
    
    ―¡Ah! Nada, nada… Me preguntaba si alguien te está esperando en casa cuando acabes de trabajar.
    
    ―¿Cómo? Elevó la voz medio sorprendida. ¿No estarás seduciéndome? Sonrió.
    
    ―Bueno… ¿y si lo hiciera te molestaría? —Dije convenciéndome a mí mismo de mis palabras.
    
    ―Si te digo la verdad… hace mucho tiempo que no me espera nadie en casa y por lo demás… creo que eres demasiado joven para mí ¿no te parece?
    
    Sin dejar de mirarla le convencí que me dejara invitarla a un refresco a la salida del trabajo para contarme algo de su vida y no olvidáramos de nuestras obligaciones por unas horas. Costó trabajo, pero al final logré salirme con la mía y pasado un buen rato nos dirigíamos en mi coche a un bar del centro de la ciudad. Tomamos unas copas y la conversación se animó. Nos reíamos y charlábamos de multitud de cosas y yo no dejaba de mirar sus oscuros ojos ...
    ... con deseo. Ella me sorprendió invitándome a cenar con la excusa de que estaba hambrienta por un largo día de trabajo y yo accedí de inmediato.
    
    Cenamos en un restaurante pequeño, acogedor y de comida italiana. Bebimos vino y la conversación giró hacia nuestras vidas personales. Yo le conté mis breves aventuras con chicas y ella me confesó que había estado casada con un hombre durante dos años y que al poco la dejó por muchas razones. Una de ellas era que ¡le daba asco!.
    
    ¡Increíble! Era una mujer joven, de buen ver y agradable… ¿cómo podía darle asco a un hombre?
    
    El caso es que su vida amorosa se resumió en un corto noviazgo de juventud, muchos estudios y un corto matrimonio con final triste.
    
    Evidentemente no paré de halagarla y decirle que a pesar de mi edad la veía muy atractiva y medio en broma le solté que si fuera más mayor no dudaría en seducirla de verdad. Entonces ella me miró fijamente durante un rato. Pidió decidida la cuenta y me dijo que nos fuéramos a un lugar más tranquilo.
    
    Era una noche de lluvia y al salir nos pusimos empapados. Corrimos hacia el coche y al entrar en su interior me besó.
    
    Fue un beso apasionado, un beso de desesperación. Me mordió el labio e incluso me introdujo su lengua. Yo le correspondí subiendo mi temperatura corporal de inmediato. Nos fuimos a un parque ya que por aquel entonces mi apartamento era compartido por dos estudiantes algo estúpidos y ella no hizo por invitarme a su casa. Serían las una de la madrugada y no había ...